Historias

El día que el Bazar de la Caridad ardió y el trágico final de la princesa Sofía de Baviera

La serie de Netflix está basada en un evento trágico que se cobró la vida de la hermana de la emperatriz Sissi.

Por Darío Silva D’Andrea | @dariosilvad

El bazar de la caridad” (“Le Bazar de la Charité” en su idioma original) es una serie francesa que ahora se emite en Netflix y está inspirada en un hecho real: el feroz incendio en el Bazar de la Charité en París en 1897, que se cobró la vida de decenas de jóvenes, entre ellas la hermana de la emperatriz Isabel de Austria, Sofía Carlota. Joven de vida complicada, esta princesa bávara estuvo destinada a ser reina de su país pero el capricho de su prometido la dejó a un lado. Casada por designios dinásticos con un príncipe que no la amaba, Sofía Carlota se volcó a la beneficencia, actividad que sellaría su trágico destino.

El 27 de enero de 1867, el reino de Baviera celebró a lo grande el compromiso del rey Luis II con su prima, la joven duquesa Sofía Carlota (1847-1897). La boda se planeó para el 12 de octubre del mismo año, pero para cuando ya estaba casi todo preparado para la gran ceremonia (entre ellos, la construcción de un carruaje real y la acuñación de monedas conmemorativas) de repente, sorprendentemente, Luis II canceló los planes apenas dos días antes.

Ante el estupor general, el desencanto de Sofía y la indignación de la familia de Ludovika, Luis II jamás volvió a pensar en casarse y nadie supo bien por qué. Un año más tarde, Sofía Carlota se casó con el príncipe Ferdinand de Orleáns, duque de Alençon y nieto del rey Luis Felipe de Francia. No se trataba, por supuesto, de un matrimonio por amor. Por el contrario, el compromiso fue acelerado por los padres de la duquesa, según se cuenta, porque ella había iniciado un romance con un fotógrafo llamado Edgar Hansftaengl.

sofia carlota 3

Los recién casados se instalaron en Londres, donde la familia real francesa vivía bajo la protección de la reina Victoria de Inglaterra. La flamante duquesa de Alençon comenzó a ser víctima de frecuentes períodos depresivos que se fueron agravando con el pasar de los años. Tuvo dos hijos, la princesa Luisa Victoria y el príncipe Emanuel, duque de Vendôme.

En busca de calmar el espíritu de su esposa, el duque de Alençon decidió mudarse a Palermo, a orillas del Mediterráneo, y luego en Merano. En esta última ciudad, Sofía Carlota se enamoró de su médico, Hans Glaser, con tanta pasión que quiso abadonar a su familia y fugarse con este hombre que le aliviaba sus dolores físicos y espirituales. Cuando el plan fue descubierto, a Alençon no le quedó más remedio que internar a su esposa en un hospital psiquiátrico. Sofía Carlota no salió de allí sino hasta dos años después. Sintiéndose recuperada, se dedicó a las obras de caridad y vivió casi todo el tiempo en un convento de París.

El Bazar de la Caridad antes de su inauguración.
Las llamas consumieron todo a su paso.

El 4 de mayo de 1897 Sofía Carlota presidía una gran feria de beneficencia, el “Bazar de la Charité”, pero durante la proyección de una película de los hermanos Lumiére una chispa provocó de inmediato un incendió. Murieron casi ciento cincuenta personas, carbonizadas y pisoteadas, entre las cuales se encontraban la duquesa. En lugar de huir, Sofía Carlota había decidido ayudar a escapar a algunas de las jóvenes que trabajaban allí y regresó varias veces al edificio hasta las llamas la alcanzaron y no pudo salir. Cuando recuperaron su cadáver, atrozmente mutilado, estaba tan quemado que sólo su dentista pudo identificarlo por la dentadura. La noticia llegó al otro día a la corte austrohúngara. La hermana, la emperatriz Sissi, destrozada por el dolor, solo atinó pudo murmurar: “La maldición crece…”

Búsqueda de restos y objetos de valor en las ruinas del bazar.
La zona donde estuvo emplazado el Bazar tras su incendio.

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