Familia Real Britanica

Necesitado de dinero, el hombre que salvó a la princesa Ana vendió su medalla por US$64.000


El boxeador Ronnie Russel recibió el premio de la reina Isabel II por haber salvado a su hija en un intento de secuestro en 1972.

La medalla entregada a un exboxeador, que en la década de 1970 rescató a la princesa Ana, hija de la reina Isabel II, de un intento de secuestro, fue vendida por 50.000 libras, anunció la casa de subastas el miércoles. “Vendida por 50.000 libras” (64.000 dólares, 58.000 euros), anunció en Twitter la casa de subastas Dix Noonan Webb, quien aseguró que el vendedor, Ronnie Russell, de 72 años, está “encantado” con el resultado, muy por encima de las estimaciones (20.000 libras).

El 20 de marzo de 1974, Russell, que entonces tenía 28 años, volvía a su casa cuando presenció el intento de secuestro de la princesa Ana, cuyo coche había sido atacado por un hombre armado. El boxeador pensó inicialmente que era un accidente de coche antes de darse cuenta de la situación e intervenir para neutralizar al asaltante a puñetazo limpio. El enorme y fornido Russell, al principio pensó que era un incidente de furia en la carretera, pero se apresuró a ayudar a Ana cuando se dio cuenta de lo que estaba sucediendo. Más tarde recordó cómo la princesa le dijo a Ball: “Solo vete y no seas un hombre tan tonto”, mientras trataba de sacarla del auto.”Le pegué tan fuerte como pude, si hubiera sido un árbol, se habría caído, y estaba boca abajo en el suelo”, dijo Russell.

En reconocimiento, recibió una medalla de Isabel II, quien le dijo: “la medalla viene de la reina, pero quiero darle las gracias como madre de Ana”. Décadas después, Russell, que tiene mala salud, decidió subastar la medalla para ayudar a pagar su futuro funeral. “Nunca pensé que se vendería por esta cantidad”, afirmó tras la venta. “Estoy absolutamente impresionado por el precio y me da la oportunidad de hacer cosas que nunca pensé que podría hacer”. El premio fue vendido junto con otros artículos, incluida una carta de Downing Street, oficina del primer ministro, en que se informaba a Russell del reconocimiento, un telegrama de la princesa y una carta del jefe de la policía de Londres.

A principios de 2020, casi 46 años de aquel suceso, Russell reveló que en el momento del intento de secuestro el boxeador atravesaba una crisis económica muy dura y estaba a punto de ser desahuciado. Al conocer tal situación, la reina Isabel tomó las riendas del asunto y se hizo cargo del pago de la hipoteca en gesto de agradecimiento. El palacio de Buckingham, consultado por la prensa, le comunicó al diario The Mirror que no era posible hacer tal acción en esa época pero que puede tratarse de “un asunto tan privado que la reina nunca habría buscado publicidad”.

El relato de Jim Beaton

El oficial de seguridad real Jim Beaton, de 31 años, fue otro de los que intervino para salvar a la princesa y fue herido con tres balas. “Pensé que era un automovilista furioso”, dijo a la BBC. “Salí de la parte delantera del coche y me disparó. No tuve tiempo para pensar en algo realmente mejor, porque pensar no es una de mis especialidades”. “Oía a Ian Ball que estaba hablando con la princesa Ana. Todo lo que recuerdo es que ella decía ‘¿por qué me quieres?”. Jim elogió la actitud “extremadamente buena” de la Princesa, que recordó que estaba “bien, tranquila y serena”.

“[Ian Ball] tenía dos pistolas, una en cada mano,” relató Jim. “Otra vez me disparó en el abdomen y recuerdo que tenía un traje nuevo y no quería caer y estropearlo”. Entonces, la policía llegó y logró reducir a Ian Ball en el suelo, aunque cuatro personas resultaron heridas a consecuencia de ello, y Jim fue trasladado al Hospital de Westminster: “Cuando la princesa Ana vino a visitarme en el hospital, charlamos un rato y me agradeció mucho su defensa”.

La princesa Ana y su entonces marido, Mark Philips, salieron ilesos del ataque, pero el guardaespaldas de la princesa, su chófer, un policía y un periodista fueron heridos por Ian Ball, que iba armado con dos revólveres. Tras su detención, se descubrió una carta de Ball dirigida a la reina Isabel, en la que exigía 3 millones y medio de euros por la liberación de la princesa Ana. Ian, entonces de 26 años, fue procesado por el intento de asesinato de Jim Beaton, así como por otros varios delitos, y por su intento de secuestro a la Princesa Real. La pena de Ian Ball, que continúa siendo el que más cerca ha estado del secuestro de un miembro de la Familia Real inglesa, fue que él “fuera detenido para satisfacción de Su Majestad y, que yo sepa, sigue detenido”. Declarado enfermo mental y aún está internado en un centro psiquiátrico.