Duques de Sussex

Justin Trudeau sobre los duques de Sussex: “Los canadienses son muy partidarios de tener aquí a la realeza”

El premier canadiense se mostró a favor de recibir a Harry y Meghan pero expresó sus dudas sobre los costos que significaría para los contribuyentes.

Por S.C.

El primer ministro canadiense Justin Trudeau, quien se pronunció luego que la reina Isabel II de Gran Bretaña dejó claro que los duques de Sussex eligieron Canadá como su destino alternativo, dijo que su país recibía la noticia con beneplácito pero que hay asuntos por discutirse, incluyendo el posible costo para los contribuyentes de proporcionar seguridad para la famosa pareja.

“Creo que la mayoría de los canadienses son muy partidarios de tener aquí a la realeza, pero ¿cómo luce eso y qué tipo de costos están involucrados?”, dijo a la televisión canadiense, agregando que no ha habido ninguna conversación formal entre los gobiernos de Gran Bretaña y Canadá.

“No estamos completamente seguros de cuáles serán las decisiones finales, dónde están las disposiciones y esas son decisiones para ellos”, dijo a las dudas sobre quién pagaría los altos costos de seguridad de los duques cuando abandonen la casa real. Su gobierno, en tanto, teme una reacción “furiosa” contra la monarquía si se toma la decisión de abonar la factura anual estimada de US$ 1,3 millones que demanda la seguridad de los duques.

La mayoría de los canadienses apoyaría que el británico príncipe Enrique fuera el próximo gobernador general, de acuerdo a una encuesta publicada el viernes cuando su esposa Meghan regresó a Canadá. Un 61% de los canadienses encuestados dijo que apoyarían que Enrique remplace a la actual gobernadora general Julie Payette cuando su mandato expire, dijo el National Post.

El gobernador general, que reside en Ottawa, generalmente sirve por cinco años y sus funciones son principalmente ceremoniales, y existen antecedentes de miembros de la familia real que cumplieron ese rol: el príncipe Arturo, uno de los nueve hijos de la reina Victoria, fue gobernador a principios del siglo XX, al igual que el conde de Athlone, otro miembro de la familia; el incómodo duque de Windsor fue enviado a las Bahamas como gobernador para alejarlo del nazismo en Europa, mientras el duque de Gloucester (otro tío de Isabel II) fue enviado a gobernar Australia.

Enrique y Meghan encendieron la crisis más reciente al expresar en un comunicado unilateral el miércoles su deseo de retirarse de la mayoría de sus deberes reales y comenzar a independizarse financieramente. Decidieron pasar al menos parte de su tiempo en Canadá, un país del Commonwealth donde la reina es jefa de estado y donde Meghan trabajó siete años mientras filmaba la serie de TV “Suits”.

Esta noticia molestó a los altos miembros de la familia, que no habían sido consultados, y provocó la llamada cumbre de Sandringham, que reunió a la monarca de 93 años, su hijo mayor y heredero, el príncipe Carlos, y el príncipe Guillermo, segundo en la línea de sucesión al trono, junto con Enrique.

La realeza británica es protegida por una unidad especial de la Policía Metropolitana de Londres, también conocida como Scotland Yard, a un costo que no se hace público ante preocupaciones de que los detalles sobre sus operaciones puedan comprometer la seguridad de la familia real.

Además de las preocupaciones de costos, es probable que sea necesario hacer arreglos especiales para permitir que la policía de Londres opere en Canadá a largo plazo. La reina Isabel II dijo que Enrique y Meghan no planean usar fondos públicos cuando se retiren de sus funciones reales, así que es posible que se les pida que paguen por su seguridad con dinero de su propio bolsillo.

Los duques de Sussex pasaron con su hijo sus vacaciones de Navidad en Canadá antes de regresar para dar la noticia de que darían un “paso atrás” en sus funciones reales. El periódico Daily Mail reportó que Meghan voló el jueves a Canadá, donde había dejado a su bebé Archie con la niñera y “puede que se quede ahí por ahora”, dijo. Cuando era actriz, Meghan vivió en Toronto.

Primera reacción de Boris Johnson

Por su parte, el primer ministro británico, Boris Johnson, dijo que la monarquía será capaz de encontrar una solución. “Mi opinión al respecto es muy franca: soy un gran admirador, como la mayoría de nuestros espectadores, de la reina y la familia real como un bien fantástico para nuestro país”, dijo Johnson. “Tengo absoluta confianza de que van a resolver esto”.

Expresó que los miembros senior de la realeza, que tuvo una cumbre de emergencia el lunes por la tarde en la Casa de Sandringham, el retiro de la reina en el este de Inglaterra, podrán llegar a un acuerdo amigable “con mucha más facilidad sin un comentario constante de los políticos”, dijo en una entrevista con la cadena BBC.

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