Dinastía Romanov

¿Qué maravillas escondía la sala del tesoro de Pedro el Grande?

Pedro el Grande fue el primero de los zares rusos en coleccionar obras de arte; cosas preciosas, interesantes y peculiares, no sólo para su propia diversión sino también para mayor gloria de su país. Las colecciones hechas por Pedro durante sus numerosos viajes sentaron las bases de lo que hoy son los museos del Hermitage y del Kremlin de Moscú.

1. Retrato decorativo con Pedro el Grande y una corona

Con Pedro el Grande, llego a Rusia la práctica europea de repartir medallones y adornos con el retrato del monarca, como signo de la benevolencia del zar.

2. Reloj ‘Baco’

Este reloj, hecho en Augsburgo en el siglo XVI, fue probablemente un regalo hecho a Iván el Terrible.

3. Maza ceremonial

Esta maza ceremonial perteneció a Iván Mazepa, que traicionó a Pedro el Grande y desertó pasándose a los suecos. Lo más probable es que la maza fuera confiscada después de la batalla de Poltava (1709).

4. Copa festiva

Las “copas festivas” fueron populares entre la nobleza europea y a Pedro el Grande le encantaban, por lo que no es de extrañar que tuviese un gran número de ellas en sus palacios de San Petersburgo. Esta es uno de ellos.

5. Juguete mecánico Barco celestial

¡Este maravilloso juguete chino todavía funciona!. Se mueve linealmente y hace giros, mientras unos músicos en miniatura tocan sus instrumentos y los miembros de la tripulación “conducen” el barco! (Se puede ver una película sobre el funcionamiento del barco en la exposición.)

6. Reloj de armazón abierto y doble cuerpo

Este reloj debe haber sido hecho con motivo de la visita de Pedro el Grande a Londres durante su Gran Embajada de 1697-1698 y aceptado por el zar como regalo.

7. Taza con joyas

Se trata de una acuarela de Ottmar Elliger el Joven (1666-1735), un pintor holandés de Alemania.

8. Horquilla para el pelo

Otra hermosa pieza de la colección china del zar Pedro; este alfiler probablemente nunca se usó para sujetar el cabello de ninguna mujer, simplemente porque era demasiado caro.

9. Hebilla con dragones

Esta pieza decorativa única no es primitiva (aunque pueda parecerlo) y tiene poco más de dos mil años de antigüedad. Proviene de reyes nómadas siberianos. Valió una fortuna, y es un milagro que aún conserve, considerando que estos monarcas viajeros no tenían palacios no salas del tesoro para guardar esas cosas.

10. Gorro de Almaznaia (diamante) de Pedro el Grande

Este gorro (o corona), creado en la década de 1680 en Moscú, fue entregado a Pedro cuando gobernaba el país junto con su hermano Iván (la corona de Iván era mucho más sencilla). La última vez que Pedro lo lució fue en 1696. Algunos de los artefactos más asombrosos de la colección privada de Pedro el Grande se pueden visitar en los museos del Kremlin de Moscú hasta el 8 de marzo de 2020.

Texto: Russia Beyond / Fotos: Colecciones del Museo del Kremlin de Moscú y el Museo Hermitage de San Petersburgo