España

Felipe VI de España cumplió cinco años de reinado con un 50% de aprobación

El monarca, que llegó al trono el 19 de junio de 2014, cosecha elogios mientras las críticas al sistema monárquico van en aumento.

S.C.

Felipe VI cumplió este miércoles cinco años como rey de España, en medio de una fuerte agitación política y con la población dividida sobre el modelo de Estado. Según un sondeo publicado este miércoles por el diario digital El Confidencial y elaborado a partir de 1.031 entrevistas, el 50,8% de los españoles se considera monárquico, frente a un 46,1% que preferiría una república. Pero las disparidades son numerosas según edades, territorios y sensibilidades políticas. Mientras que los votantes de derecha se muestran abrumadoramente monárquicos, los de la izquierda radical de Podemos, cuarta fuerza parlamentaria, prefieren en un 86% un modelo republicano, y los socialistas están divididos. Por regiones, la monarquía recaba un apoyo mayoritario en Andalucía (75%) y Madrid (62%), y pocos en el País Vasco (24,7%) y Cataluña (21,6%).

Para marcar el aniversario, Felipe y la reina Letizia condecoraron en el Palacio Real de Madrid a 41 ciudadanos españoles, considerados como un ejemplo para la sociedad civil. En el acto participaron sus hijas, la princesa Leonor, heredera del trono, y la infanta Sofía. “Quiero reafirmar el compromiso de servicio al conjunto de los españoles, que desde el primer momento ha guiado mis actuaciones como jefe de Estado”, dijo Felipe de Borbón, de 51 años. Felipe VI hizo un llamamiento a “mirar al futuro con ilusión” y tratar de “vivir en concordia, seguir dando pasos certeros hacia un futuro de mayor bienestar y progreso”.

El expresidente del gobierno español José María Aznar aprovechó la efemérides esta semana para decir que la figura de Felipe VI fue “clave” en este periodo de “grandes dificultes” y ha recalcado que la Corona “sigue siendo garante de la unidad y la continuidad histórica de España”. “En un periodo de grandes dificultades para nuestro país, su figura, enraizada en su preparación y cualidades, ha sido clave”, dijo.

El expresidente además remarcó que estos cinco primeros años del reinado de Felipe VI han sido prueba evidente de que los españoles tienen “razones suficientes para estar seguros de que la Corona sigue siendo garante de la unidad y la continuidad histórica de España”. Por eso, en un mensaje en su cuenta de Facebook, trasladó al monarca su “agradecimiento como español” por su “extraordinaria tarea”.

Otro expresidente, José Luis Rodríguez Zapatero, destacó la “vocación de trabajo” del actual Rey, Felipe VI, así como su “sentido de la responsabilidad”, algo que, según ha dicho, le “tranquiliza mucho”. Aseguró además que su valoración de Felipe VI, al que conoció cuando eran presidente del Gobierno y príncipe de Asturias, respectivamente, es “claramente positiva”, destacando de él esas dos “virtudes”.

Don Felipe tiene un “sentido de la responsabilidad muy acusado” debido a su cargo, además de una “vocación de trabajo”, reconoció Zapatero. “Valoro y valoraba muchísimo cuando despachaba en su condición de príncipe cómo conocía los temas, cómo había estudiado los dossiers”, agregó.

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, dijo que en sus primeros cinco años de reinado Felipe VI demostró que cumple su papel “de manera impecable” y considera que los españoles pueden sentirse “satisfechos”. Reconoció que el rey se enfrentó a “no pocas dificultades” por “cambios importantes en la política española”, y considera que “ha sido capaz” de solventarlas de acuerdo con la Constitución, sin intervenir en política y convirtiéndose en símbolo y garante de la imagen del Estado español y de la unidad que exige la Constitución”. “Podemos sentirnos tranquilos y satisfechos del papel que cumple”, dijo la funcionaria, quien remarcó que Felipe VI “cumple con su papel constitucional de manera impecable”.

El reinado arrancó con la abdicación de su padre, Juan Carlos I, después de 38 años al frente del país, y cumple ahora un lustro con una sociedad dividida. Su discurso del 3 de octubre de 2017, pronunciado dos días después del referendo ilegal de autodeterminación y en el que llamaba a restaurar el orden constitucional en la región, fue censurado por el independentismo, que lo consideró parcial y desde entonces lo puso en el blanco de sus críticas. Yolanda Gómez, profesora de Derecho Constitucional en la Universidad a Distancia (UNED), responde que el monarca “no podía hacer otra cosa” sino defender la integridad territorial del Estado, y que cuando posteriormente ha viajado en numerosas ocasiones a Cataluña “ha ido con el refrendo del gobierno”.

Desde su proclamación, Felipe VI extremó los esfuerzos por proyectar una imagen austera y neutral, lo que le ha valido críticas de quienes lo ven algo encorsetado en su ejercicio de la función. “La capacidad moderadora [del rey] está muy disimulada por el encorsetamiento formal que hemos querido que tenga la institución”, observó en Radio Nacional de España José Ignacio Torreblanca, director de la oficina madrileña del think tank europeo ECFR. Según él, dicho papel moderador es más urgente cuando el multipartidismo en España viene aparejado de vetos cruzados entre formaciones, lo que complica formar gobiernos a nivel nacional, regional y local. “Si vamos a un sistema de bloqueo, como lo que estamos viendo, vamos a necesitar un poder arbitrador y moderador” que “empuje un poquito para facilitar las cosas”, afirmó Torreblanca.

En este período, el monarca asistió a una agitación política formidable: tres elecciones legislativas, el fin del bipartidismo, el intento de secesión de Cataluña, los atentados yihadistas en esta región en agosto de 2017, y la primera moción de censura exitosa de la democracia española, que catapultó al poder al socialista Pedro Sánchez. A ello se suma el ruido persistente en torno a su familia, que mucho tuvo que ver en la abdicación de don Juan Carlos, retirado por completo de la vida pública desde hace unos días. Por otra parte, Iñaki Urdangarin, cuñado del actual monarca, lleva un año y un día en prisión tras haber sido condenado a casi seis años por corrupción y la polémica relación del propio Juan Carlos con una empresaria y aristócrata alemana, Corinna zu Sayn-Wittgenstein, fue utilizada como instrumento de presión por el ex comisario de policía José Manuel Villarejo, encarcelado y sospechoso de blanqueo y malversación.