Japón

La casa imperial de Japón anunció que la emperatriz Michiko está enferma

Los médicos la someterán a exámenes del corazón mientras ella abstiene de hacer ejercicio físico intenso, se informó.

S.C.

La emperatriz emérita Michiko de Japón, madre del emperador Naruhito, será sometida a un examen cardíaco después de que un análisis de sangre a principios de esta semana mostrara un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca, anunció el viernes la Agencia de la Casa Imperial. El organismo agregó que la monarca, de 84 años, experimentó cada vez más dificultad para respirar durante sus caminatas matutinas desde el comienzo de este año, por lo que será someterá a otras pruebas en el Hospital de la Casa Imperial.

En agosto de 2015, la esposa del emperador Akihito (que desde el 30 de abril ostenta el título de ‘jokogo’ o emperatriz emérita) se sometió a una tomografía computarizada de sus arterias coronarias en el Hospital de la Universidad de Tokio después de sufrir frecuentes dolores en el pecho. Posteriormente se le diagnosticó isquemia miocárdica, una afección en la que no hay suficiente flujo de sangre a algunas partes del corazón, pero se le dijo que no se necesitaba cirugía. Aunque la obstrucción de un vaso sanguíneo en la isquemia miocárdica puede ocurrir temporalmente debido al estrés o al envejecimiento, también puede ser evidencia de una enfermedad cardíaca más grave.

Hijo de un importante empresario cerealero y primera emperatriz consorte de orígenes plebeyos, Michiko cumplió 84 años el pasado 20 de octubre, ocasión en la que hizo un balance de los treinta años en los que asumió el papel de emperatriz consorte. Destacó que su marido cumplió con “todas sus fuerzas y su corazón” sus obligaciones como símbolo de Japón y anunció que desde su retiro dedicaría tiempo a cuidar de su marido y disfrutar de “días pacíficos”, pero también a aficiones como la de cultivar melones en los jardines de su futura reisdencia y leer novelas policíacas. “Hasta ahora he hecho todo lo posible para dejar a un lado las novelas de detectives porque suelen absorberme cuando comienzo a leerlas, pero ahora no tendré problemas de tenerlas cerca”, dijo la emperatriz, quien además había anunciado que esperaba tener más tiempo para las novelas del autor británico P.G. Wodehouse.

El emperador Akihito también tuvo serios problemas de salud desde varios años antes de su abdicación. En junio de 1995 le fue extirpado un pólipo no maligno del intestino delgado. Ocho años después, en enero de 2003, el monarca superó con éxito una intervención quirúrgica para removerle un tumor canceroso en la próstata. En diciembre de 2008 sobrevino otro accidente de salud, una hemorragia estomacal que obligó al soberano a aligerar su agenda oficial. En 2011 le fue diagnosticada una arterioesclerosis coronaria y meses después contrajo una bronquitis que requirió más de dos semanas de hospitalización. En febrero de 2012 el anciano emperador volvió a pasar por el quirófano para el implante de un bypass coronario, operación que se realizó sin problemas pero que dejó a Akihito lógicamente limitado para cumplir con sus numerosos compromisos oficiales, audiencias y viajes, debiendo el príncipe Naruhito asumir una parte del programa de actos del jefe del Estado.

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