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Los Reyes de Holanda y España serán investidos caballeros de la Orden de la Jarretera en Windsor

La reina Isabel II les dará la bienvenida oficial a la Orden de caballería del siglo XIV en una brillante ceremonia en la capilla de San Jorge.

S.C.

La reina Isabel II investirá a los reyes Guillermo Alejandro de Holanda y Felipe VI de España como caballeros de la Orden de la Jarretera, la máxima distinción que concede la monarquía británica, el próximo día 17 de junio, en una solemne ceremonia que tendrá lugar en el Castillo de Windsor, informó la casa real española. La ceremonia se celebrará dos días antes del quinto aniversario de reinado de don Felipe de Borbón, quien viajará a Londres junto a la reina Letizia. De esta forma, entrará oficialmente en la orden más antigua y de más alto rango del Reino Unido y el honor más alto que concede la soberana británica, que le fue concedido en julio de 2017 durante la visita de Estado de Felipe a Gran Bretaña. En cuanto a Guillermo Alejandro, la orden le fue concedida también durante su viaje de estado en octubre de 2018.

De acuerdo a la tradición, la entrada en la orden se formalizará en la ceremonia prevista en el Salón de Jarretera (Garter, en inglés) en el Castillo Windsor, ubicado a unos 35 kms. de Londres. Posteriormente, se realizará una colorida procesión a cargo de la Muy Noble Orden de la Jarretera dentro del recinto del castillo en la que participan los miembros de la familia real Británica y otros caballeros y damas de la orden. En la capilla de San Jorge se realizará una ceremonia religiosa cuyo contenido es bastante velado y que no perdió su esencia desde el siglo XIV. Todo el ceremonial será idéntico a la que se desarrolló, en 1989, cuando Isabel II invistió caballero a su primo el rey Juan Carlos I. A partir de ahora, los estandartes personales del monarca emérito y de su hijo ondearán sobre el coro de la capilla.

Instituida hace 670 años por el rey Eduardo III en Windsor, la Orden de la Jarretera es la más antigua en existencia y quizás la más codiciada. La leyenda cuenta que Eduardo III estaba bailando con la condesa de Salisbury y a la dama se le resbaló hasta el suelo una liga de color azul que el rey recogió y le anudó de nuevo a la pierna. Para salvar el honor de la dama, el monarca inglés dijo: “Honi soit qui mal y pense (“Que la vergüenza caiga sobre aquel que piense mal”), y la fresa se convirtió en el lema de la orden y, también, en la de los sucesivos monarcas ingleses y, ahora, británicos. La orden fue inspirada por el ejemplo del legendario grupo de los Caballeros de la Mesa Redonda del Rey Arturo, con el deseo de que fuera tan ilustre como la propia congregación de Camelot.

Al ser nombrados por el monarca inglés, los caballeros reciben insignias como la que fue enviada a Dinamarca por el rey Jacobo I en 1603 a su cuñado, el rey Christian IV (foto arriba). El nombre de Christian puede leerse en primer lugar en la lista de caballeros que creó Jacobo. De oro y diamantes, se cree que es la insignia más antigua de la Orden. Después de la muerte de Christian IV, la insignia de la Orden no fue devuelta, como es costumbre, sino que se conservó bajo la excusa de los disturbios civiles en Inglaterra en el momento, lo que resultó en la instalación de la República bajo la dirección de Oliver Cromwell. Actualmente, las insignias de Christian IV se conservan y se exponen al público en el Castillo de Rosenborg, Copenhague.

La capilla San Jorge es el templo oficial de la Orden de la Jarretera y a lo largo de los siglos en ella se han celebrado numerosas ceremonias relacionadas con la monarquía inglesa. Se encuentra en el interior del Castillo de Windsor, construido en la época de los reyes normandos más de 950 años. La capilla fue testigo de funerales y bodas reales durante los últimos 500 años, aunque las bodas de los príncipes se transladaron a la monumental Abadía de Westminster (Londres) durante el siglo XX. El príncipe Eduardo de Gales se casó allí en 1862 con la princesa Alejandra de Dinamarca. En 1882 , el hijo menor de la reina Victoria, el príncipe Leopoldo, duque de Albany, se casó con la princesa Helena de Waldeck. Desde entonces, las bodas reales se celebraron en Londres (especialmente en el palacio de St. James y en Westminster). En junio de 1999, el príncipe Eduardo, hijo menor de la actual reina, se casó en San Jorge con Sophie Rhys-Jones. Seis años más tarde, en abril de 2005, se celebró en su altar la bendición del matrimonio del príncipe Carlos con Camilla Parker-Bowles. Allí se encuentran las tumbas de los reyes Eduardo VII, Jorge V y Jorge VI con sus respectivas consortes.

La Orden de la Jarretera es, junto con el Toisón de Oro, la orden más importante y antigua del mundo. Fue creada por el rey Eduardo III en 1348, tiene 22 miembros (solo hay dos vacantes) a los que se suman ocho caballeros y damas reales (miembros de la familia Real británica) y siete caballeros y damas extranjeros. Se trata de Juan de Luxemburgo ( desde 1972), Margarita II de Dinamarca (1979), Carlos XVI Gustavo de Suecia (1983), Beatriz de Holanda (1989), el emperador Akihito de Japón, (1998) y Harald V de Noruega (2001). A lo largo de la historia han sido miembros de la Orden los mayores nombres de la historia del Reino Unido como los primeros ministros Winston Churchill o Benjamín Disraeli. El rey donde Felipe VI de España fue el último Caballero Extranjero en incorporarse, y el séptimo monarca español en recibir tal honor después de Felipe el Hermoso, Carlos I, Felipe II, Alfonso XII, Alfonso XIII y don Juan Carlos.

Además del monarca y el príncipe de Gales, de cada momento, la orden tiene 24 miembros y solo se puede nombrar uno nuevo cuando otro cause baja por fallecimiento. También pueden ingresar en la orden, ocho personas de la familia real británica y ocho más extranjeros. Los ocho miembros de la Jarretera pertenecientes a la familia real británica son el duque de Edimburgo, los tres hijos de la reina: Ana, Andrés y Eduardo; su nieto, el príncipe Guillermo y sus primos, el duque de Kent, la princesa Alejandra y el duque de Gloucester. Entre los 24 caballeros y damas a los que se distingue por sus servicios prestados a la corona británico figuran ahora varios aristócratas y el ex primer ministro John Major. Existe una baja tras el fallecimiento, hace un año de Lord Carington, un destacado político británico que ocupó altos cargos dentro y fuera de Gran Bretaña.

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