Dinamarca

El príncipe Joaquín de Dinamarca será el último “heredero de repuesto” con privilegios

Los conocedores de la monarquía danesa creen que, en el futuro, los príncipes y princesas deberán buscar un difícil equilibrio entre su vida privada y su labor oficial.

S.C.

Los especialistas en asuntos monárquicos en Dinamarca creen que el príncipe Joaquín, hijo de la reina que cumple 50 años este 7 de junio, será el último “príncipe privilegiado” de la monarquía danesa. En 2016, la casa real anunció que solo será el hijo mayor del príncipe heredero Federico, el príncipe Christian, el que reciba una asignación presupuestaria estatal. Por lo tanto, la hermana menor de Christian, la princesa Isabella, tendrá que ganarse su propio dinero, a pesar de ocupar puesto inmediatamente posterior a su hermano en la sucesión al trono. Y lo mismo probablemente sucederá para las generaciones futuras en la familia real, dice el comentarista real Sebastian Olden-Jørgensen. “Creo que Joaquín será el último ‘segundón’ en obtener un salario estatal. No es muy probable que los hermanos de los regentes reciban dinero anual en el futuro”, dice el historiador y experto real Lars Hovbakke Sørensen.

Hijo menor de la reina Margarita II y del fallecido príncipe Enrique, el príncipe Joaquín nació en 1969, apenas un año y un mes después de su hermano mayor, Federico. Desde que alcanzó la mayoría de edad -18 años-, el Estado danés le destinó un salario oficial, igual al que recibieron la hermana menor de Margarita II, la princesa Benedicta, y el hermano menor de Federico IX, el príncipe Knud. Aunque hace medio siglo se casó con un príncipe y rico terrateniente alemán, Benedicta mantuvo su salario estatal y todavía tiene una serie de protecciones oficiales en Dinamarca. “Antes del momento en que la ciencia médica no estaba tan avanzada, había una buena razón para mantenerlos cerca si el heerdero enfermaba o moría”, explica Olden-Jørgensen. Por lo tanto, la familia real rompió con más de 100 años de tradición cuando se anunció que sería exclusivamente el heredero directo quien recibirá una asignación estatal.

Dinamarca ha tenido durante muchos años una familia real relativamente pequeña, y frecuentemente se ha considerado “necesario” mantener al heredero “número dos”. El príncipe Joaquín, aunque menos popular que su hermano mayor, ha tenido gran importancia en la familia real, al ayudar a la reina Margarita en viajes de representación y actividades oficiales dentro de su país. Cuando era joven, además, se convirtió en el representante de la familia real en Jutlandia al mudarse al Castillo Schackenborg, explica Lars Hovbakke Sørensen. “Mi papel es ser el hermano del príncipe heredero y algún día el hermano del rey, ni más ni menos”, dijo Joaquín durante una entrevista televisiva.

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Pero en los últimos 20 años, la familia real danesa se ha expandido considerablemente. El príncipe heredero Federico y el príncipe Joaquín tuvieron cuatro hijos cada uno, lo que significa que, en el futuro, potencialmente podría haber ocho príncipes y princesas dispuestos a cumplir con sus funciones oficiales. Sin embargo, entre los años 2007 y 2009, Dinamarca se vio afectada por una crisis financiera y la casa real, en sintonía con la realidad, tuvo que ajustarse el cinturón. “No hay suficiente trabajo para todos en la nueva generación. Uno no puede tener tantos para representar a la familia real. Al mismo tiempo, las personas son más agresivas con la economía de la casa real después de la crisis financiera”, dice Lars Hovbakke Sørensen.

En los últimos años, ha habido un mayor debate en cómo y cuánto trabajan los miembros de la familia real que reciben dinero proveniente de las arcas públicas para el mantenimiento de sus residencias, su personal y sus viajes. Una actitud que, según Sørensen, “ha llegado después de la crisis”. “La familia real danesa se caracteriza hasta cierto punto por tener reacciones oportuna, y esto es importante si quieren mantener su popularidad”, dice Olden-Jørgensen. De esta manera, son menos vulnerables a las críticas si la población siente que los miembros de la familia real no están haciendo lo suficiente.

Los expertos creen que Dinamarca debería reducir a su familia real antes de considerar la posibilidad de aumentar la cantidad de dinero público que reciben, algo que podría ser difícil para la princesa Isabella, nacida en 2007. Cuando cumpla 18 años, la princesa deberá trabajar para ganar su propio dinero y al mismo tiempo tendrá que representar oficialmente a la familia real. Aunque tendrá más libertad que su hermano mayor, sus opciones será limitadas, dicen los expertos reales, porque si el príncipe Christian llegara a no tener hijos, la princesa Isabella será la reina después de él. “Se verá obligada a tener su propia vida y carrera, pero al mismo tiempo habrá una expectativa de que se comportará de una manera digna de un miembro de la realeza. Obtendrá un doble papel y será difícil de manejar”, dice Lars Hovbakke Sørensen.

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