Asia & Oriente Medio

Un antiguo palacio real, escenario de una masacre, revela los secretos de los reyes de Nepal

Allí, en 2001 el príncipe Dipendra mató a su padre y buena parte de su familia, tragedia que marcaría el fin de la monarquía siete años después.

Por Darío Silva D’Andrea

El antiguo palacio real de Narayanhiti, situado en el corazón de Katmandú, hoy es un museo e importante destino turístico con miles de personas que acuden en busca de cómo vivían los monarcas recientes. Hasta la fecha, desde su apertura como museo, alrededor de 3,2 millones de turistas nacionales y extranjeros visitaron el sitio que alguna vez fue un palacio histórico fuertemente custodiado. Residencia de la dinastía Shah, que rigió los destinos del pequeño país himalayo desde que, en 1768, el rey Prithvi Narayan Shah unificara sus dominios, el palacio real se transformó en un museo después de que el país derrocara al último rey, Gyanendra Bir Bikram Shha Dev, y aboliera la monarquía en 2008. Abrió sus puertas al público en febrero de 2009 y hasta la fecha recaudó más de 3 millones de dólares.

El palacio fue diseñado por el arquitecto californiano Benjamin Polk, quien falleció en 2001. Creador de 81 edificios en India, Nepal y Myanmar, incluidas seis obras maestras arquitectónicas famosas, como Jallianwala Bagh Memorial en Amritsar, India, la Biblioteca Budista Tripitaka en Yangon, Myanmar, y el edificio principal del periódico ‘The Times of India’ en Mumbai, India. Fue el rey Mahendra (1920-1972) quien le pidió a Polk reconstruir el palacio real desmantelando la antigua residencia de los gobernadores de la dinastía Rana. Hasta entonces, los reyes vivían enclaustrados y sin ningún tipo de poder oficial en un palacio neoclásico “estrecho y en ruinas” en Basantapur, cuya mayor parte había quedado destruida en el terremoto de 1934. El nuevo palacio ocupó 3.794 metros cuadrados, pero la propiedad entera se extendía sobre 383.218 metros cuadrados. “El palacio fue diseñado para representar a la nación nepalí como fue creada por el rey. El nuevo palacio utilizó conscientemente formas nepalíes y en su rechazo al neoclasicismo europeo, creó una clara distinción visual entre las dinastías Shah y Rana ”, cuenta Bryony Whitmarsh, profesor de historia del arte británico.

El palacio fue construido por el rey Mahendra para su esposa, la reina Ratna, quien todavía reside allí.

Una autobiografía de Polk afirma que fue llamado por el rey Mahendra desde Calcuta para que le diseñara un palacio. El monarca, según el libro, se había acercado a él porque quedó impresionado por su diseño de la Biblioteca Budista Tripitaka en Rangún. “Me advirtieron que Su Majestad sería un cliente difícil, pero aceptó con entusiasmo mis primeros dibujos y el edificio se completó según lo diseñado”, escribió Polk, para quien el nuevo palacio de Narayanhiti “debía ser el primer foco del orgullo y la cultura del Nepal moderno”. “Con su alto salón central del trono y su torre de templo aún más alta a la derecha representa la voluntad que se necesita para resolver los problemas a largo plazo de hoy y para mantener la independencia de sus dos vecinos gigantes” escribió.

La entrada al museo es una puerta incrustada de oro y plata. Las escaleras que conducen a la entrada tienen gigantescas estatuas de peces, pavos reales, caballos, elefantes y leones en ambos lados. Se necesitan 33 pasos para llegar a la puerta, que en realidad está a una altura de 7 metros. La entrada te lleva a la sala Kaski, un gran “baithak” que se usaba para recibir a los jefes de estado visitantes y también para la ceremonia de toma de juramento. Este gran salón abierto también incluye dos escaleras macizas con tigres de Bengala embalsamados y una gran alfombra de oso polar en el piso, que el rey Mahendra recibió como regalo de Islandia en 1967, según Hasta Bahadur Tamang, un antiguo empleado de la corte. “Todavía me asignan como empleado de palacio porque solo los empleados antiguos conocen los detalles y el paradero de los artefactos que se exhiben”, dijo al Katmandú Post.

El Kaski baithak conduce a las salas de Mygadi y Parbat, que no tienen más que muebles y retratos de dignatarios extranjeros. Los corredores también incluyen retratos de los antiguos reyes Shah, colgados en orden cronológico, pintados por el artista Amar Chitrakar. De muchos retratos, libros y regalos que se exhiben en las salas Myagdi y Parbat, destaca un raro retrato familiar de la primera esposa del rey Tribhuvan, la reina Kanti, junto a los príncipes Mahendra, Birendra y el bebé Dipendra. También se puede visitar varias salas de reuniones y dormitorios para los dignatarios extranjeros que visitaban Nepal, todas diseñadas de acuerdo al estilo nepalí. “Los antiguos miembros de la realeza nunca vivieron en el palacio central”, explicó Adwait Prakash Shrestha, jefe del museo. “Todos vivían en sus propias casas y venían aquí en ocasiones formales”. El rey Birendra y la reina Aishwarya vivían en el Tribhuvan Sadan, detrás del palacio central, donde tuvo lugar la masacre de 2001, dijo Shrestha, mientras que la reina madre Ratna sigue viviendo en Mahendra Manzil en las instalaciones del palacio. En los últimos años de Nepal como monarquía absoltista, el rey Gyanendra iba todos los días a reuniones formales, pero de lo contrario, optó por vivir en Nirmal Niwas en Maharajgunj y su otra residencia en las colinas de Nagarjuna.

Es imprescindible visita la sala Lamjung, que era un salón de banquetes estatal que podía acomodar de 100 a 150 personas, y el Salón Gorkha, dominado por una imagen familiar del rey Birendra, donde se proclamó la nueva constitución en 1990. El trono real, hecho de oro y plata, domina el centro de la sala, sentado bajo una araña belga. “El rey Mahendra aparentemente importó esta araña de Bélgica por seis millones de rupias”, relata Tamang. La mayoría de los corredores están llenos de cabezas de animales, desde búfalos y venados hasta rinocerontes con cuernos, junto con innumerables pieles de tigre y guepardo decorados en el suelo.

Coronados en 1975, los reyes Birendra y Aishwarya fueron asesinados por su hijo en 2001.

Narayanhiti expone varios artefactos, fotos históricas y pertenencias de la antigua familia real tiene 52 habitaciones, de las que solo 19 actualmente permanecen abiertas al público. Al caminar por las habitaciones, uno puede obtener imágenes vívidas del lujoso estilo de vida de la familia real. Sin embargo, el edificio ‘Tribhuvan Sadan’, donde se produjo la masacre real del 1 de junio de 2001, fue demolido después de la masacre a petición de la anciana reina madre, Ratna, quien dijo no podía soportar mirar el lugar donde fue masacrada su familia. En el nuevo edificio una placa afirma que en este “Billiard Baithak, el rey Birendra, la princesa Shruti, Kumar Gorakh, la princesa Jayanti, el príncipe Dhirendra” fueron asesinados por el príncipe heredero Dipendra.

Aquel día, según la investigación oficial, el príncipe Dipendra, heredero del trono, se había embriagado durante una cena familiar, y sus acciones hicieron que su padre lo enviara a la habitación. Su primo, el príncipe Paras, luego afirmó que el príncipe heredero solo pretendía estar ebrio para que lo echaran y pudiera vengar la negativa de su familia a su matrimonio con una joven de una poderosa familia rival. Una hora más tarde Dipendra regresó con una escopeta de combate y le disparó a su padre primero antes de salir de la habitación. En la masacre cayeron sus hermanos, su tío el príncipe Dhirendra, varias tías y otros parientes cercanos. Según sobrevivientes, la reina Aishwarya enfrentó valientemente a su hijo para rogarle que detuviera el asesinato. “Has matado a tu padre, has matado a tu hermano, mátame a mí también”. Tras esto, el príncipe Dipendra mató a su madre y se disparó pero falló en su intento de suicidarse. Sobrevivió en estado de coma durante tres días en los que, por derecho, también fue considerado rey.

Gyanendra Bir Bikram Shah Dev fue el último rey coronado en Nepal.

La mayoría de los visitantes del palacio real todavía se preguntan qué sucedió realmente esa noche de la masacre real, que se cobró la vida de diez miembros de la familia real. Una investigación posterior a la masacre hizo responsable al príncipe Dipendra, pero los nepalíes todavía no cree que el popular heredero fuese responsable del asesinato espantoso y todavía está exigiendo una “investigación justa” en la masacre. Algunos creen que su tío y sucesor, el ambicioso rey Gyanendra, así como el príncipe Paras, estuvieron detrás de la masacre. La planta baja del edificio de nueva construcción menciona que la reina Aishwarya murió allí y, a pocos metros, en un jardín en mal estado, permanece en pie una estatua con agujeros de bala donde Dipendra disparó a su hermano Nirajan. En un pequeño estanque, llamado Jhilke Pokhari, se menciona que “el rey Dipendra fue encontrado aquí en estado crítico”.

El impopular príncipe Gyanendra se salvó de la matanza porque estaba lejos de palacio, visitando varios proyectos de conservación en el Real Parque Nacional de Chitwan. Sin embargo su esposa, la princesa y última reina, Komal, sí estaba allí y fue afortunada al sobrevivir a una herida de bala cuya trayectoria pasó a un centímetro de su corazón. Gyanendra sería el último rey nepalí y su entronización, el 4 de junio de 2001, se celebró bajo el toque de queda, en medio de protestas violentas en la que al menos seis personas murieron y cientos fueron detenidos. Nepal había tenido tres reyes en cuatro días, una tragedia de la que la dinastía Shah no pudo reponerse jamás.

Aquel día, el rey Gyanendra lució por última vez la ‘Shri Pench’, la reverenciada corona de plumas que sus antecesores lucieron desde el año 1769 y que hoy se exhibe en el Salón Rupandehi. Se trata de una invaluable joya de 3.000 piedras preciosas, que incluyen 723 diamantes, 2.372 perlas, 47 esmeraldas y 16 rubíes, cuya parte superior de la corona está adornada por una cresta de “ave del paraíso”. Su uso (al igual que la espada y el cetro, hechos de oro puro) era parte indispensable de las coronaciones y bodas de los reyes nepalíes. La dinastía Shah rigió los destinos de Nepal ininterrumpidamente desde el siglo XVIII y sus sucesivos monarcas fueron reverenciados como dioses vivientes, la representación en la tierra de la deidad hindú ‘Vishnú’ y la corona era el símbolo de su majestad. Actualmente, la corona es la estrella más buscada por los visitantes del museo de Narayanhiti.

[Prohibido estrictamente copiar completa o parcialmente los contenidos de SECRETOSCORTESANOS.COM sin haber obtenido previamente permiso por escrito y sin incluir el link al texto original. Puede encontrarnos en Twitter, Facebook o Instagram]

Anuncios