Japón

Menú francés, brindis en inglés y poesía japonesa: así fue el banquete imperial en honor a Trump

Para Naruhito y Masako de Japón fue su primera celebración de un banquete desde el inicio de su reinado, el pasado 1 de mayo. 

Ninguna alteración sufrió el protocolo de la casa imperial japonesa al celebrarse un banquete de Estado ofrecido por el emperador Naruhito al presidente de EEUU, Donald Trump. Para Naruhito y la emperatriz Michiko fue su primera celebración de un banquete desde que se convirtieron en emperadores, el pasado 1 de mayo. La cena de gala se celebró en el palacio imperial de Tokio, en presencia de la emperatriz Masako, de la primera dama estadounidense Melania Trump, y del primer ministro nipón, Abe Shinzo. Asistieron además otros 165 invitados, entre ellos el príncipe Fumihito y su esposa, la princesa Kiko, así como Shinya Yamanaka, el investigador de células madre ganador del Premio Nobel.

Trump es el primer líder extranjero recibido por el emperador Naruhito desde el inicio de su reinado (el pasado 1 de mayo). “Nuestra relación bilateral se ha incrementado, no sólo en el plano político y económico, sino en las artes, la cultura, el deporte y la tecnología”, afirmó el emperador, quien también recordó el viaje que hizo a Estados Unidos en 1985, cuando fue recibido por el presidente Ronald Reagan, y también el hecho de que la emperatriz Masako viviera su infancia en Nueva York, y su adolescencia y juventud en el área de Boston. Trump respondió hablando sobre el “preciado vínculo” entre los países, y mencionó el nombre de la nueva era imperial que comenzó a principios de mayo cuando el emperador Naruhito ascendió al trono. El mandatario explicó cómo aprendió que el nombre de la era Reiwa deriva del “Manyoshu“, una antigua colección de poesía japonesa, y dijo que espera que la alianza bilateral sea una “herencia rica y un regalo que debemos transmitir a nuestros hijos” similar al “Manyoshu” conservado por los japoneses.

La emperatriz y la primera dama llevaban vestidos livianos, mientras que sus maridos usaban esmoquin. El sitio escogido para la cena fue el Homeiden, la sala más grande del palacio, con 915 metros cuadrados, paredes decoradas con nubes de luz que flotan en una puesta de sol abstracta. Las enormes mesas en las que se sentaron los 165 asistentes tenían enormes arreglos de rosas. La orquesta de la casa imperial interpretó música que incluía “Over the Rainbow” del clásico de la película de 1939 “The Wizard of Oz”. El matrimonio Trump fue agasajado con una soup a la Royale, turbot meuniere con salsa de tomates, filete de costilla, ensalada de estación y helado en forma de Monte Fuji de melón y uvas. A los huéspedes de Estado la casa imperial japonesa les suele servir una cena francesa, pero el palacio también se ocupa de la religión, y por ejemplo, ofrece una cena ‘halal’ a los huéspedes musulmanes. Las verduras utilizadas en los platos provienen de la granja imperial, mientras que proviene directamente desde la bodega del palacio. De acuerdo con la Agencia de la Casa Imperial, para los huéspedes como Trump, que es abstemio, se puede preparar jugo en lugar de champaña para un brindis.

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