España

El misterioso manuscrito Voynich podría estar relacionado con la realeza española

Un investigador británico publica una nueva teoría acerca del significado del libro del siglo XV: fue escrito por monjas para la corte femenina de María de Castilla, esposa del rey Alfonso V de Aragón.

Para unos, es un manual médico medieval dirigido a mujeres adineradas y escrito en latín abreviado. Para otros, se trata del texto en hebreo de un médico italiano y cuyas ilustraciones representan a mujeres judías durante baños rituales. Los hay que difieren: es un texto poético narrado en turco antiguo. O tal vez el origen sea córnico antiguo. O la lengua náhuatl de los aztecas. O el manchú. Se trata del manuscrito Voynich, en el que lo único en lo que coinciden académicos, criptógrafos y aficionados es en el misterio que lo envuelve. Custodiado por la biblioteca de la Universidad de Yale, este documento del siglo XV parece haber sido escrito en un código que trata de representar un lenguaje que habría existido, pero ¿cuál es su significado?

El académico británico Gerard Cheshire cuenta su última versión. Según el investigador asociado de la Universidad de Bristol, el manuscrito es una especie de manual terapéutico escrito en latín tardío por monjas y sería María de Castilla, reina de Aragón (1401-1458), a quien iría dirigido. El texto no es un código, afirma el investigador, sino el lenguaje y sistema de escritura comunes en la época. Una cotidianeidad que se explicaría porque este sería el único documento en latín tardío que ha llegado a nuestros días. Días después de la publicación de su artículo académico en una revista especializada, la Universidad de Bristol se ha visto obligada a retirarlo ante la polémica suscitada entre los expertos en cultura medieval. “Se han generado dudas sobre la validez de esta investigación entre académicos de campos como la lingüística y los estudios medievales”, explicó la Universidad este viernes, que además toma distancias con el autor del estudio, del que antes presumía y al que ahora define como único responsable del contenido y no vinculado a la Universidad.

También los hay que creen que el manuscrito de Voynich es un fraude. Las pruebas de carbono, sin embargo, confirman que el pergamino es de principios del siglo XV y sí existe consenso entre la mayoría de los investigadores, que aceptan que el texto es de la misma época. Tiene el nombre de Wilfrid Voynich por el librero polaco que lo adquirió en 1912, pero se sabe muy poco de las manos por las que pasó antes. Aunque lleva desde principios del siglo XX atrayendo la atención de los expertos, sigue siendo un enigma. Se dice que ni Alan Turing ni el FBI de la Guerra Fría lograron descifrarlo. Y Cheshire habría podido desentrañar sus misterios en solo dos semanas porque, según él, usó una “combinación de ingenio y de pensamiento lateral”. “Mientras descifraba el código experimenté una serie de momentos eureka”, declaró Cheshire. Lo siguieron momentos de “incredulidad y de emoción” cuando comprendió la magnitud del logro. “Tanto por su importancia lingüística como por las revelaciones sobre el origen y contenido del manuscrito”, consideró.

Identificar a María de Castilla “costó mucho trabajo”, describió al diario británco The Guardian. “Pero ya había resuelto el manuscrito, así que me puse a razonar y a aplicar pensamiento lateral”, escribió. Según Cheshire, el documento fue compuesto por monjas dominicanas en Castello Aragonese (un castillo frente a la isla de Isquia) como un manual de consulta para la corte predominantemente femenina de María de Castilla, esposa del rey Alfonso V de Aragón. La sobrina nieta de María, señala Cheshire en su artículo, fue la primera esposa de Enrique VIII, Catalina de Aragón. Las imágenes del documento representan a la reina María y a su corte bañándose mientras desarrollan unas negociaciones comerciales. Las anotaciones sobre el texto y en letra cursiva podrían haber sido añadidas por ella misma, razona el investigador.