Familia Real Britanica

Habrían hallado los huesos de la reina Emma, mil años después de su muerte

Sepultada en un cofre desconocido en la Catedral de Winchester, es considerada como una de las reinas más poderosas de la historia inglesa.

Un equipo de antropólogos biológicos de la Universidad de Bristol (Reino Unido) descubrió que unos huesos que se guardaban en cofres funerarios en la Catedral de Winchester podrían incluir los de una antigua reina inglesa, Emma, quien se casó sucesivamente con dos reyes de la Inglaterra de la época anterior a la conquista normanda, Ethelred y Cnut. Confirmaron, además, que las urnas contenían los restos de al menos 23 personas, varios más de lo que se pensaba originalmente. Si se confirma, el descubrimiento convertiría a Emma en la segunda gran figura de la historia inglesa cuyo cuerpo ha sido redescubierto en los últimos años. Los huesos del último rey Plantagenet, el controvertido Ricardo III, muerto en batalla en 1485, fueron desenterrados debajo de un estacionamiento en Leicester en 2012 y sepultados en una nueva tumba cinco años después. Los investigadores también esperan encontrar la tumba del rey normando Enrique I, que se encuentra debajo del sitio de la destruida Reading Abbey.

Tumbas de la catedral de Winchester.

Aunque los cofres, colocados originalmente cerca del altar mayor, tenían inscripciones que indicaban quién se suponía que estaba dentro de ellos, se sabía que los nombres no tenían relación con el contenido real. El antiguo monasterio de Winchester fue demolido después de la conquista normanda, en 1093. Más tarde los huesos fueron colocados nuevamente por los lugareños en las tumbas de la nueva catedral, por lo que no se sabía a quién le habían reemplazado los restos o si eran los mismos. En el edificio de la nueva catedral, dijeron los cronistas, los restos de “reyes fueron mezclados con obispos y obispos con reyes”. Finalmente los restos se mezclaron cuando la catedral fue saqueada y los restos de los muertos fueron dispersados por los soldados durante la Guerra Civil Inglesa en 1642.

Los huesos hallados se encuentran en exhibición.

Nacida en 985 y muerta en 1052, la reina Emma fue hija de Ricardo I, duque de Normandía, y de Emma de París, sobrina de Hugo Capeto, ancestro de todos los reyes franceses. Emma se casó en el año 1002 con el rey Æthelred, con quien tuvo tres hijos, el más famoso de los cuales fue Eduardo el Confesor. Al enviudar, se dice que Emma se casó con Cnut el Grande, rey de Inglaterra, Noruega y Dinamarca, con el objetivo de salvar la vida de sus tres hijos, que corrían peligro de ser asesinados por el nuevo rey. Según una leyenda, fue obligada por su hijo, Cnut, a caminar sobre hierro al rojo vivo para probar que no había sido adúltera, tras ser acusada de adulterio con el obispo de Winchester, y ella se vio obligada a demostrar su inocencia al caminar sobre hierro al rojo vivo en la catedral. Se dice que su hijo estuvo presente, junto con las figuras más elevadas del estado y de la Iglesia, mientras su madre caminaba sin sentir el hierro ni el fuego bajo sus pies, ni sufrir ningún daño.

Emma fue una importante terrateniente por derecho propio en Wessex y en el este de Inglaterra y se cree que fue una de las personas más ricas del país en su época. Su hijo, Harthacnut, reinaría en Inglaterra desde la muerte de Cnut hasta 1042. Figura política clave por derecho propio, Emma le dio a los duques de Normandía una reclamación hereditaria al trono inglés, lo que llevó a la conquista normanda en 1066 y la coronación de Guillermo el Conquistador, sobrino nieto de Emma. En la catedral de Winchester, el cofre de Emma contiene una inscripción latina que la describe como “Madre y esposa de los reyes de los ingleses”. Su importancia fue tal que fue la primera reina cuyo retrato fue pintado por artistas e inmortalizado en los registros de la corte. Además, su conexión tanto con las familias reales francesas como con las inglesas fue fundamental para el reclamo de Guillermo, duque de Normandía, por el trono inglés. Cuando su hijo Eduardo el Confesor murió en 1066 sin un heredero, fue el medio hermano bastardo de Emma quien reclamó el trono.

Nacida en 985 y muerta en 1052, la reina Emma fue hija de Ricardo I, duque de Normandía.

El proyecto de investigación para recuperar los restos de la reina Emma comenzó en 2012 y ha fechado los contenidos de los cofres a finales del período anglosajón y principios de la época normanda. Los cofres se trasladaron a Lady Chapel, que se convirtió en un laboratorio temporal donde los investigadores reensamblaron más de 1.300 huesos analizaron el sexo, la edad y las características físicas para concluir que los restos de una mujer madura podrían ser los de la reina, fallecida hace 1.000 años. Originalmente se había pensado que los restos de entre 12 y 15 individuos de alto estatus estaban en los cofres, sin embargo, la investigación reveló los restos parciales de al menos 23 personas, informó la BBC. La profesora Kate Robson Brown dijo que eran “casi con seguridad de sangre real”. “No podemos estar seguros de la identidad de cada individuo todavía, pero estamos seguros de que este es un conjunto muy especial de huesos”, agregó.

También hubo un hallazgo inesperado de los esqueletos de dos niños de entre 10 y 15 años, y algunos se preguntan si se trata de los dos restos de los hijos del rey Eduardo IV, de 12 y 9 años, fueron asesinados en 1483 por orden de su tío, el futuro Ricardo III. Los niños, Eduardo y Ricardo, llegaron a ser conocidos como “Los príncipes en la Torre” después de que su tío, quien había sido designado para cuidarlos después de que muriera su padre, los mantuviera en la Torre de Londres. Aunque los investigadores creen que los dos esqueletos juveniles descubiertos en la catedral de Winchester eran de dos niños “casi con seguridad de sangre real” y que tenían una edad similar a los príncipes, habían muerto entre 1050 y 1150, más de 300 antes que los príncipes desaparecidos.