Royal Baby

Ni príncipe de Sussex, ni conde de Dumbarton: el hijo de Harry y Meghan no tendrá un título real

Como hijo del duque de Sussex, el bebé recién nacido tenía derecho a ser titulado conde, pero sus padres decidieron que llevara una infancia lo más normal posible.

Como el primer hijo de un duque de Sussex, Archie Mountbatten-Windsor podría haberse convertido en el Conde de Dumbarton, uno de los títulos subsidiarios de su padre, o haber sido titulado “Lord” Archie. Sin embargo, una fuente cercana al príncipe Harry de Inglaterra y Meghan Markle dijo que ellos “han elegido no usar un título de cortesía”. La decisión encaja con el deseo de los duques de darle a su hijo una infancia lo más normal posible a pesar de su herencia real: es el octavo bisnieto de la reina Isabel II y nieto del futuro rey. Harry, quien admitió que una vez “quiso irse” de la familia real y pasar a vivir en la paz del anonimato, habló en el pasado de que siempre se sentía más cómodo siendo el “Capitán Wales” en el Ejército más que como el príncipe Harry.

De acuerdo con la ley orgánica de la casa real, decretada por el rey Jorge V en 1917, el bebé recién nacido no tiene derecho a ser “Alteza Real” o “Príncipe” debido a que no es nieto del monarca, sino del príncipe de Gales. Lo mismo ocurría en el casos de sus primos Jorge, Carlota y Luis, hijos de los duques de Cambridge, pero en tales casos la reina tomó cartas en el asunto y concedió a sus bisnietos el título de príncipe/princesa por ubicarse en los primeros lugares de la línea sucesoria. En el caso de los hijos del príncipe Harry, les correspondería ser titulados “Lord” o “Lady”, respectivamente. Llegado el caso, a la muerte de la reina Isabel y tras la coronación del príncipe Carlos, los hijos de Harry y Meghan ostentarían automáticamente los títulos de príncipe o princesa ya que en ese momento pasarán a ser nietos del rey.

La renuncia a los títulos de cortesía de lord y de conde de Dumbarton, decididos por ahora por Harry y Meghan para su bebé real, sin embargo, podría despuntar como una opción táctica. Es la hipótesis lanzada hoy por el diario The Evening Standard, según el cual los duques de Sussex esperarían efectivamente el ascenso al trono de Carlos, el padre de Harry, para garantizarle a su hijo el reconocimiento superior de príncipe y “Alteza Real”. “A menos que sea otorgado por la reina Isabel II con un decreto ad hoc que los padres”, según el periódico, en este momento prefieren no implorar. Ubicado en el puesto 7, Archie Mountbatten es la primera persona en la línea sucesoria que no tiene un título real.

El título de Conde de Dumbarton, que le hubiera correspondido utilizar al niño, tiene fuertes conexiones militares y no se usa desde la muerte del segundo conde, 1749. El primero en obtener el título fue George Douglas, un hijo menor del primer marqués de Douglas, que fue creado como conde de Dumbarton en 1675. Noble y soldado escocés, recibió el título de Carlos II en reconocimiento a su servicio militar y tras su muerte, en St. German-en-Laye en Francia, legó su título a su hijo, también llamado George, que se convirtió en el segundo conde. A su muerte, sin descendencia, el título de extinguió.

El título tiene su origen en la ciudad de Dumbarton, en la orilla norte del río Clyde, al oeste de Glasgow. Fundada en el siglo V y capital del antiguo Reino de Strathclyde, sobre una roca volcánica en la que se encuentra el castillo Dumbarton, que a través de su larga historia ha sido tanto una residencia real como una fortaleza. María Estuardo, reina de Escocia, vivió en ese castillo cuando era niña durante varios meses en 1548 por su seguridad antes de embarcarse rumbo a Francia para convertirse en la prometida del joven delfín, heredero al trono francés.

¿EL BEBÉ SERÁ ESTADOUNIDENSE? La duquesa de Sussex es estadounidense, pero las autoridades dijeron al momento de su compromiso con el príncipe que eventualmente planeaba nacionalizarse británica, un proceso que puede tardar varios años. La duquesa y su esposo podrían decidir buscar la ciudadanía estadounidense para su hijo, por lo que el niño podría tener una nacionalidad dual británica y estadounidense. Eso podría darle al bebé derecho de vivir y trabajar en Estados Unidos sin necesitar una visa y evitarle el largo proceso de entrada que suelen tener los visitantes extranjeros que llegan a los aeropuertos estadounidenses. Meghan no dijo si planea abandonar su ciudadanía estadounidense una vez que sea británica, una decisión que podría afectar sus obligaciones con hacienda, pero para la cual no está obligada bajo la ley británica o estadounidense.

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