Coronación en Tailandia

Los astrólogos reales cumplen un papel clave en la coronación del rey de Tailandia

Los tailandeses hacen gala de todo su misticismo y creencias religiosas de cara a la coronación del rey Maha Vajiralongkorn.

La adivinación en Tailandia también está fuertemente influida por el concepto budista del karma, que dicta que cuando las personas llevan a cabo buenas o malas acciones, el universo se las devolverá. Esto hace que la adivinación en la cultura tailandesa vaya más allá de ver el futuro sin más, sino también de poder cambiarlo. La astrología juega un papel clave en las ceremonias de coronación de esta semana, cuando también al monarca le leerán su horóscopo.

“Todo depende del karma positivo o negativo, y al participar en prácticas como la acumulación de méritos, siempre puedes tener la esperanza de cambiar un pronóstico negativo”, explicó Edoardo Sianiun, experto en astrología tailandés y antropólogo de Tailandia en la universidad de la ciudad japonesa de Kioto. “Ver el futuro es solo la primera parte. Los servicios de un especialista también consisten en proporcionar técnicas para enfrentarse a un destino problemático o mejorar la buena suerte”.

Esta tradición de invocar a los astros para predecir el futuro, profundamente arraigada en todos los estratos de la sociedad tailandesa, cumplirá un papel importante en las próximas ceremonias de la coronación del rey Maha Varajilongkorn, entre el 4 y 6 de mayo. La astrología tailandesa se deriva de las prácticas brahmánicas en la corte real y, a diferencia de Occidente, no se trata estrictamente de alineaciones planetarias, sino que también concierne a la numerología y los augurios. De hecho, la fecha de la coronación fue fijada después de que los astrólogos reales la señalaran como auspiciosa.

Por eso, este martes, los astrólogos de la corte real, que tradicionalmente hacen predicciones sobre el futuro en cada transición importante de la historia de la nación, inscribirán el nuevo nombre del rey y el horóscopo para el nuevo reinado en un plato de oro. “Al mostrar el horóscopo, estás demostrando a los que lo pueden leer que es un rey legítimo y que será un reinado próspero”, explicó Siani. Para alentar a los astros, desde el alto mando del gobierno, ahora en manos de una junta militar, hubo un llamamiento a que todos los tailandeses vistan de color amarillo entre los meses de mayo y julio, desde la coronación del rey hasta su cumpleaños. El amarillo tiene un significado en Tailandia, ya que es el color del lunes, el día en que nacieron el rey y su padre, y también el color del Sol, que representa al monarca en el cosmos.

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Los tailandeses ya utilizan ciertos colores proactivamente en ciertos días para alinearse con los planetas que representan, debido a la creencia de que les traerá buena suerte, por lo que se tomarán muy en serio la petición del gobierno. Muchos tailandeses asisten con frecuencia a los adivinos para todo, desde orientación sobre la carrera profesional y el amor hasta la fijación de fechas para eventos importantes de la vida, como bodas y empresas. La cultura tailandesa está inmersa en la astrología y otras formas de adivinación, como la lectura de las palmas de la mano, las cartas del tarot y el Feng Shui, que acompañan a la forma nacional de budismo.

Las ceremonias de la coronación dieron inicio con recolección de agua sagrada en todos los rincones del país que será usada en los ritos de purificación del monarca. La elaborada coronación del rey se celebrará en el Gran Palacio de Bangkok, la capital tailandesa, y estará compuesta con numerosos rituales budistas y brahmanes un mes previo al evento central que capta la atención no solo de los locales, sino del resto del continente asiático. El rey Vajiralongkorn, de 66 años, se convirtió en monarca constitucional de Tailandia tras la muerte de su padre, el rey Bhumibol Adulyadej en 2016, luego de haber reinado esta nación del sudeste asiático por unos 70 años, en los que gozó de una alta popularidad entre sus súbditos y entre otras casas reales del continente como Japón, Brunei, Camboya y Bután.