Europa

Los diarios de un exprimer ministro belga hablan del romance del rey Balduino con su madrastra

¿Había algo más que amor fraterno entre el rey y la princesa Lilian? Esto se ha sugerido durante décadas, pero los diarios políticos de Achille Van Acker alimentan nuevos rumores.

Se hicieron públicos los diarios personales de un ex primer ministro belga, Achille Van Acker, que revelan información secreta sobre el rey Balduino, fallecido en 1993. Según el documento, que está almacenado en los Archivos de Brujas, el monarca tuvo una relación secreta con su madrastra, la princesa Lilian, segunda esposa del rey Leopoldo III. La relación habría comenzado a principios de los años 50 según el documento, que fue revelado por el diario belga Het Laatste Nieuws. Van Acker se desempeñó como Primer Ministro belga durante tres mandatos desde 1946, durante la regencia del príncipe Carlos, hasta 1958, cuando Balduino llevaba ya siete años en el trono.

El diario de Van Acker revela muchos aspectos de “detrás de la escena” de la política belga. En él el político escribe que se enteró de la relación del rey con su madrastra en noviembre de 1952: “Lilian y Balduino viajaron al Tirol en tren nocturno. Compartieron el mismo compartimiento con camas para dormir”, escribe Van Acker. Van Acker continúa explicando que a otros ministros les preocupaba que la relación secreta se hiciera pública. El exprimer ministro cuenta además que había sido informado de que el rey Balduino había sido grabado conversando telefónicamente con la princesa Lilian y en una de esas charlas le dijo: “Soy tuyo y nunca te dejaré”.

Incluso después de su salida del gobierno, en 1958, Van Acker quiere mantenerse al día con los entresijos de Laeken: “Lilian todavía manda. Balduino tiene miedo y todo termina con el hecho de que todo se arregla de acuerdo con sus deseos”. El político manifiesta en su diario quee espera que el enamoramiento entre el joven rey y su madrastra se enfriara y se sintió aliviado cuando el monarca comenzó una relación con la aristócrata española Fabiola Mora y Aragón a fines de la década de 1950 gracias a la intervención del cardenal Suenens.

Entrevistada por la revista francesa Paris Match, la princesa Esmeralda de Bélgica, hija de la fallecida Lilian, dijo que los datos revelados “son incoherentes” y que “falta evidencia” para comprobar lo que afirman. “Balduino le habría dicho a mi madre por teléfono ‘soy tuyo y nunca te dejaré’, pero nunca habló con mi madre directamente, por lo que ese mensaje debe haber sido dirigido a su padre o miembros de la familia. Y también dicen que compartieron una cabina de dormir en el tren a Austria, lo cual hacíamos a menudo con familiares o amigos”.

“Cuando mis padres se casaron, mi madre tenía apenas 23 años”, relata Esmeralda, hermanastra de Balduino. “Ella trató de crear un vínculo familiar cercano con los tres hijos de la reina Astrid, Josefina Carlota, Balduino y Alberto. Los crió con mucho cariño y probablemente tenía el vínculo más estrecho con Balduino. Eso le infundió confianza”. “Sin duda tenían una relación muy amorosa, pero ese es a menudo el caso entre una madre y su hijo”, dijo la princesa.

Leopoldo III contrajo matrimonio secretamente con Lilian Baels a principios de la Segunda Guerra Mundial, lo cual, una vez revelado al público, lo hizo muy impopular. En 1945, tras la liberación del dominio nazi, Leopoldo y su familia fueron llevados prisioneros a Austria por no haberse opuesto firmemente a a Hitler, siendo estas las épocas más turbulentas que vivió la familia real belga.

“En las cartas que intercambiaron en la década de 1950, puedes leer cómo se apoyaron mutuamente y qué tan bueno fue su comprensión”, relata Esmeralda. “Balduino a menudo agradecía a mi madre por su consejo. También le pidió que cuidara a su padre, a quien amaba y respetaba. Los políticos temían la influencia de mis padres en el joven rey, eso es seguro. Pero eso de ninguna manera justifica esa conjetura”.

Consultada sobre si el presunto romance entre Balduino y Lilian fue hablado alguna vez en el seno de la familia real, la princesa Esmeralda respondió: “Hace veinte años se mencionó una vez. Mi madre entonces dijo que no se le perdonaba nada. Ella llamó a las acusaciones escandalosas e incorrectas y la creencia en esos rumores la lastimó, porque ella amaba a mi padre y le era fiel”.

“Cualesquiera que sean sus defectos, mi madre no merece ser burlada de esa manera”, dijo Esmeralda, quien manifestó sentirse muy enojada. “Ella ha demostrado amor y lealtad a mi padre y ha tenido que enfrentar las reacciones de la opinión pública. Crió a los niños como si fueran de ella y nunca respondió a los ataques, incluso si estaban completamente injustificados. No entiendo por qué están resurgiendo esos rumores. Dañan la imagen de mis padres y mi hermanastro y, por extensión, a toda la familia real. ¿Es ese el propósito del ataque?”. (D.S.)

Lea además: La historia de Lilian Baels, la segunda esposa de Leopoldo III