Familia Real Britanica

Bebé, nuevo hogar y nueva oficina: la vida de los duques de Sussex se transforma por completo

Isabel II los autorizó para fundar una nueva oficina, separada de la de los duques de Cambridge. Con la llegada de su primer hijo también llega la mudanza a Windsor.

La reina Isabel II de Gran Bretaña aceptó la creación de una nueva Casa, u oficina, para el duque y la duquesa de Sussex, separada de la de los duques de Cambridge, como permanecía hasta ahora. Esto significa que ya no compartirán secretarios, encargados de prensa y otros funcionarios con el príncipe Guillermo y su esposa, Catalina. La Casa (Household, en inglés) del príncipe Harry y Meghan Markle será establecida en los próximos meses con el apoyo de la reina y el príncipe Carlos, y tendrá su sede en el Palacio de Buckingham. La oficina oficial de la pareja ahora se encuentra en palacio de Kensington, donde viven los hijos de Carlos. “Esta mudanza planificada durante mucho tiempo asegurará que los arreglos de apoyo permanente para el trabajo de Duque y Duquesa estén en su lugar cuando inicien a su familia y se muden a su residencia oficial en Frogmore Cottage“, dijo el jueves el palacio en un comunicado.

Para su nueva oficina, los duques contrataron a un nuevo secretario de prensa, un ex asesor principal de Bill Clinton y el gobierno de Tony Blair que trabajó en la campaña presidencial de Hillary Clinton y también asesoró a Barack Obama, según informó The Telegraph. “La decisión se verá como una clara señal de la dirección de la vida laboral de Sussex, ya que cada vez más construyen su propio perfil al hablar sobre los temas más cercanos a sus corazones”, explica la periodista Hannah Furness. El anuncio se produce después de meses de especulación sobre el futuro de la joven familia real en el Palacio de Kensington. Apodados los “Cuatro Fabulosos”, han estado rodeados de rumores (negados y minimizados por la casa real) de que su estilo de trabajo ya no es compatible.

La casa de los duques de Sussex será financiada por el Ducado de Lancaster, el Ducado de Cornualles y el Fondo del Soberano. Según Furness, “mientras el duque de Cambridge se prepara para su eventual papel como Rey, al desarrollar su vida laboral en torno a compromisos, giras y discursos más parecidos a los de los estadistas, el Duque de Sussex se ha instalado en su nueva plataforma como hombre casado”. Dice, además, que la duquesa de Sussex hasta ahora “ha absorbido por el equipo existente en el Palacio de Kensington, y el personal ha soportado una carga de trabajo significativamente mayor como resultado de tener cuatro miembros adultos de la familia real que trabajan”.

El personal, liderado por Jason Knauf, comenzará a revisar las “estructuras caritativas que sustentan” el trabajo de las dos parejas, en cambios que pueden incluir el desmantelamiento de su organización paraguas actualmente llamada Fundación Real de los Duques de Cambridge y Sussex. Los Sussex estarán representados por Sara Latham, quien reportará directamente al nuevo secretario de comunicaciones de la reina, Donal McCabe. Se está mudando de la firma de relaciones públicas de empresas Freuds, donde “supervisó las cuentas corporativas globales con un énfasis particular en el liderazgo del pensamiento ejecutivo y las campañas dirigidas a un propósito”, informó The Telegraph. Su experiencia puede estar particularmente alineada con los intereses de la duquesa de Sussex, quien se ganó hizo famosa por su fuerte discurso público sobre el feminismo desde que se unió a la familia real.

Otro de los grandes cambios que suceden en la vida de los duques de Sussex es su mudanza desde Nottingham Cottage, en el palacio londinense de Kensington, a Frogmore House, una pequeña mansión georgiana ubicada en las cercanías del Castillo de Windsor, a unos 40 kms. al oeste de la capital británica. Construida en 1680 por el arquitecto de Carlos II y renovada en 1792, la casa debe su nombre a la enorme cantidad de ranas (frogs) que habitan la zona, a orillas del Támesis. Fue utilizada como retiro por la reina Carlota y sus hijas, cuando los ataques de demencia de Jorge III hacían imposible la vida junto a él, y después por la madre de la reina Victoria, la duquesa viuda de Kent, cuando fue desterrada de la Corte. Frogmore Cottage (no confundir con Frogmore House, en la misma propiedad real) también sirvió de hogar para el querido “munshi” indio de Victoria, Abdul Karim, para la gran duquesa Xenia de Rusia (instalada allí tras la Revolución rusa por gracia de su primo, Jorge V) y para la reina María durante la Segunda Guerra Mundial.

El anuncio de nueva oficina se produce semanas antes de lo esperado para que la joven pareja dé la bienvenida a su primer hijo o hija. El bebé ocupará el séptimo lugar del trono británico después del príncipe Carlos, el príncipe Guillermo y sus tres hijos y del príncipe Harry. Meghan, ex actriz estadounidense convertida en duquesa esperó hasta su octavo mes de embarazo para retirarse de su trabajo como representante de la Familia Real británica y canceló todas sus actividades públicas desde el 14 de marzo en adelante. El último acto al que asistió la duquesa antes de tomarse la licencia por maternidad fue la celebración del Día de la Commonwealth en la Abadía de Westminster, junto a la reina Isabel II, el príncipe de Gales, la duquesa de Cornualles, los duques de Cambridge y su marido, el príncipe Harry. El Palacio de Kensington dijo que si bien Meghan aún tiene muchas reuniones privadas en su agenda, ninguna de ellas será pública, según cita el diario londinenseThe Sun. Aunque no represente a los Windsor en ningún acto, es posible que puedan verse algunas imágenes de ella durante este último mes de gestación.

Todos estos cambios ocurren la misma semana en que una de las asistentas de los duques de Sussex, Amy Pickerill, haya anunciado que abandonará su trabajo después de ayudar a Harry y Meghan a instalarse en su nuevo hogar en Windsor. Esta última renuncia se suma a la larga lista de abandonos de cargos al servicio de Meghan Markle desde su boda con el príncipe. La asistenta personal de la duquesa, Melissa Touabti, dejó su puesto tras seis meses, y la secretaria personal de la pareja, Samantha Cohen, abandonó el trabajo, anunciado des del principio como algo temporal, después de 17 años al servicio de los Windsor. La guardaespaldas de Meghan Markle también presentó su dimisión tras seis meses el pasado enero. Dichas renuncias hicieron que se especulara con que la duquesa no tenía un trato amable con las personas que la rodeaban. En coincidencia, la escritora y la biógrafa de la familia real británica Anna Pasternak advirtió que la serie de renuncias en el entorno de la duquesa de Sussex se deben a que las “eminencias grises” de la monarquía buscan “derrocar” a la duquesa de Sussex.

La autora del libro sobre la princesa Diana y la duquesa de Windsor, dijo al Daily Mirror que los miembros de la corte real quieren “eliminar a la duquesa, que ven como una amenaza al trono”. Pasternak afirma que Meghan Markle tiene mucho en común con Wallis Simpson, la estadounidense que se casó en terceras nupcias con Eduardo VIII, rey del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Para contraer matrimonio con Wallis, el monarca tuvo que abdicar y entonces se convirtió en duque de Windsor, una boda que llevó a una crisis constitucional e impactó en la vida de la familia real británica. A este respecto, Pasternak opina que Markle también podría tener un parecido papel ‘destructivo’ dentro de la familia real. “Meghan es como una granada lanzada contra el sistema arcaico que ya ha provocado explosiones allí y va a provocar más, creo“, afirma. De las ‘eminencias grises’ que podrían estar buscando una oportunidad de derrocar a la duquesa ya se habló en su momento en relación a la historia de la vida de la princesa Diana. “Temo que si el estrellato del príncipe Enrique y de la duquesa Meghan asciende demasiado, los cortesanos lo calificarán de amenaza para el  trono“, reconoce la escritora. (S.C.)

LA ÚLTIMA HABITANTE de Frogmore Cottage fue la gran duquesa Xenia Alejandrovna de Rusia, hermana del último zar. Hija del zar Alejandro III, la gran duquesa Xenia y su hermana -Olga- huyeron a Crimea en abril de 1917, durante la Revolución que diezmó a la familia imperial. Dos años más tarde, Xenia se dirigió a Inglaterra a bordo del “HMS Malborough”, enviado por su primo, el rey Jorge V, para rescatar a los Romanov. En Inglaterra, las hermanas vivieron en circunstancias muy modestas antes de que, en 1925, el rey ofreciera a Xenia vivir en la pequeña casa de Frogmore, a unos 30 kms. de Londres. A pesar de las enormes diferencias que existían entre los palacios imperiales rusos donde fue criada y esta cabaña en el campo, Xenia se sintió segura y vivió algunos años en paz, cerca de su familia británica. En 1936, tras la muerte del rey, se le comunicó que Frogmore Cottage sería destinada como residencia de la familia real inmediata, de modo que tuvo que mudarse a otra vivienda “de gracia y favor”, esta vez en una masión que era conocida por el apropiado nombre de Wilderness House (Casa de la soledad). Allí vivió Xenia durante casi veinticinco años hasta su muerte en 1960.