El sultán Ahmad Shah de Pahang, uno de los nueve candidatos a ocupar el trono de Malasia, abdicó la corona de su pequeño estado. El príncipe, de 88 años, tiene grandes problemas de salud que le impedían convertirse en el sucesor del sultán Muhammad V -del sultanato de Kelantan-, quien abdicó al trono de Malasia este 6 de enero. “El sultán no se encuentra bien”, reveló esta semana una fuente de la casa real.

La abdicación se anunció después de una reunión del consejo real de Pahang, presidido por el regente, el “tengku” (príncipe) Abdullah Sultan Ahmad Shah, en la ciudad de Bekan. Como resultado de los problemas de salud que sufre el sultán, su hijo mayor, de 59 años, viene gobernando el estado de Pahang como regente desde hace varios años.

Ahora, al ascender al trono de su principado, el sultán Abdullah allana el camino a su elección como rey de Malasia.

La sucesión en el trono de Pahang se produce cuando Malasia busca elegir un nuevo monarca después de que el sultán de Kelantan, Sultán Muhammad V, renunció abruptamente como el decimoquinto rey de Malasia , o Yang di-Pertuan Agong (título que se traduce como “gobernante supremo”), el domingo.

EL PRÍNCIPE ABDULLAH AHMAD ES EL NUEVO SULTÁN DE PAHANG

Bajo el sistema único de reinados de cinco años de duración en Malasia, las nueve casas reales del país asiático se turnan para reinar. Muhammad, sultán de Kelantan, fue el 15º rey desde 2016 hasta su abdicación. “Debes ser un sultán antes de poder ser rey, sin importar la antigüedad en el trono de su estado”, explica el experto constitucional malayo Shamrahayu Ab Aziz.

Aunque el puesto es sometido a votación, desde hace un tiempo esas votaciones son simbólicas, ya que los sultanes comenzaron a turnarse, siendo ahora el turno del monarca de Pahang. “La casa de Pahang es la siguiente en ser elegida como el próximo rey, basada en un sistema de rotación único entre las nueve casas reales malayas de Malasia”, explica el diario malayo Straits Times.

EL SULTÁN DE KELANTAN ABDICÓ AL TRONO DE MALASIA EL 6 DE ENERO.

De esta forma, el príncipe Abdullah Ahmad, nuevo sultán de Pahang, se coloca ahora como primero en la línea sucesoria era el sultán de Pahang, seguido por el sultán Ibrahim Iskandar de Johor, de 60 años, y el sultán Nazrin Shah de Perak, de 62. “Si Pahang se niega a ocupar el trono, el siguiente en la fila es el gobernante del estado de Johor, seguido de Perak”.

Según la Constitución del estado de Pahang, la sucesión de gobernantes puede tener lugar si el sultán consiente en renunciar a sus derechos y poderes. La abdicación debe ir acompañada de una orden para reconocer la renuncia a los poderes, firmada y sellada con el sello del estado por el gobernante saliente. Curiosamente, el sultán Ahmad Shah, fue el séptimo rey de Malasia desde su elección y coronación en 1979 hasta 1984.

El nuevo rey debe ser seleccionado por la Conferencia de Gobernadores de Malasia, compuesta por los nueve sultanes estatales y cuatro gobernadores de estados sin familias reales (Penang, Melaka, Sabah, Sarawak), que elebrará una reunión especial el 24 de enero. El Guardián del Sello del Gobernador, Syed Danial Syed Ahmad, anunció que el próximo rey tomará su juramento de cargo el 31 de enero, aunque la coronación en el palacio real de Kuala Lumpur se celebrará más adelante. Desde entonces, durante cinco años, allí vivirá el próximo monarca hasta que, en el año 2024, regrese a gobernar su región.

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