Crónica

Los tesoros de los Romanov, expuestos por primera vez en el palacio de Buckingham

Una impresionante pintura del emperador ruso Nicolás I es uno de las 300 obras que el Palacio de Buckingham, de Londres, exhibe hasta el 28 de abril de 2019 en su flamante exposión “Russia: Royalty and the Romanovs”, que explora los estrechos vínculos entre la familia real británica y la dinastía Romanov.

La pintura de Franz Krüger -de 1847- fue un regalo para la reina Victoria, quien la colocó en el corredor principal del Palacio de Buckingham. De 3,5 metros de alto, en la década de 1920 la pintura fue enviada a Windsor y en la década de 1930 fue enrollada y archivada, para que nunca más se volviera a ver hasta ahora.

TELEMMGLPICT000179631508_trans_NvBQzQNjv4BqHjsp1KwWZ7vIyA5cbmKWfMyX7532Kw8fYJxQ4xmErYc

Otra de las obras más importantes de la colección es el retrato de Godfrey Kneller de un joven e imponente emperador Pedro el Grande, un regalo que hizo al rey inglés Guillermo III durante su viaje de incógnito de tres meses de duración a Inglaterra en 1698.

La exhibición incluye además joyas del afamado joyero imperial Carl Fabergé, incluidos los tres huevos de Pascua Imperiales comprados por el rey Jorge V y la reina María, pinturas, joyas, disfraces, libros, cartas y fotografías, muchas de las cuales se exhiben públicamente por primera vez.

Master: The Mosaic Egg Item: Imperial Easter Egg

Las acuarelas de bodas imperiales

5ba0fe0485600a4f7a15bae3 (1)

Otras obras que se exhiben por primera vez son las acuarelas encargadas para la boda del príncipe Alfredo, hijo de la reina Victoria, con la gran duquesa Maria Alejandrovna, hija de Alejandro II, en el Palacio de Invierno en San Petersburgo en 1883.

Se le aconsejó a Victoria que no fuera, por lo que Alfredo encargó a Nicholas Chevalier que grabara el día en una serie de bocetos en acuarela que retratan los servicios de bodas, uno ortodoxo y otro anglicano, el banquete para 300 invitados y el impresionante baile al que asistieron más de 3.000 personas.

Drj8U-sXQAEkUpy

La muestra incluye, además, algunas de las primeras fotografías conocidas de Moscú y San Petersburgo, tomadas por un cabo irlandés, James Mack, que acompañó a Lord Granville, representante de Victoria, a la coronación de Alejandro II en el Kremlin en 1856.

El palacio también exhibe otra acuarela, de 1896, que retrata la ceremonia ortodoxa de la boda de la princesa Alix de Hesse, nieta de la reina Victoria, con el zar Nicolás II.

La fabulosa Tiara Vladimir

5a6ae3c485600a5b66024f83

Finalmente, la Casa de Windsor exhibe la histórica tiara de diamantes con las perlas en forma de gota, que a menudo lleva la reina Isabel II, la “Tiara Vladimir”, del siglo XIX. Su historia comenzó en 1874, cuando el gran duque Vladimir Alejandrovich, hermano menor del zar Alejandro III, le obsequió esta inmpresionante joya a su novia, la duquesa María de Mecklemburgo-Schwerin, para su boda. Fue hecha por el joyero de la corte Carl Edvard Bolin y se conoció como Vladimir Tiara, llamada así por el cliente.

Después de la Revolución, la gran duquesa se escondió en Kislovodsk y, gracias a la ayuda del diplomático y anticuario inglés Albert Stopford, pudo sacar su dinero y sus joyas del escondite de San Petersburgo antes de sacarlos de Rusia en 1920. Después de la muerte de la duquesa, su hija vendió las joyas a la reina María, que legó la tiara a su nieta Isabel II.

El retrato de la coronación de Catalina la Grande, de Vigilius Eriksen

5ba0fe0385600a4f7a15bae0

El retrato con el marco Faberge de la zarina María

40107

El broche Faberge de 1909

65654

 

S.C/D.S.

Anuncios