Crónica

El suicidio de una de las 15 esposas del rey swazi revela el caos que reina en el harén

Una de las 15 esposas del último monarca absoluto de África fue sepultada con honores de reina este domingo en el palacio real de Ludzidzini, después de haberse suicidado. La reina Senteni Masango, de 37 años y octava esposa del rey Mswati III de Swazilandia, fue encontrada muerta en su residencia privada al amanecer del viernes.

Senteni Masango, conocida como Inkhosikati LaMasango, había estado sufriendo de depresión y la semana pasada la corte real le prohibió asistir al funeral de su hermana, Nombuso Masango, en las afueras de la capital del reino.

Un cortesano de alto rango dijo al diario británico The Times que las noticias de la muerte de la reina habían sido “muy repentinas y hubo una gran conmoción” y que la corte “todavía estaba esperando noticias de los médicos forenses sobre lo que podría haberlo causado“.

Se cree que la esposa del rey, madre de dos mujeres, tomó una sobredosis de aproximadamente 40 cápsulas de amitriptilina, que se usan ampliamente para bloquear el dolor a largo plazo (crónico) de algunas afecciones reumáticas y para tratar la depresión y los trastornos relacionados.

Fuentes cercanas a la reina revelaron lo infeliz que era su vida como esposa del último rey polígamo de África. En reiteradas ocasiones, la reina consorte había admitido ser maltratada y descuidada en la casa real. Se rumoreaba que vivió sola durante más de tres años en una gran mansión sin una sola visita de su esposo, el rey Mswati.

El titulado “rey león” Mswati III eligió a su octava novia LaMasango cuando ella tenía solo 18 años en septiembre de 1999. El monarca la eligió por su belleza en un tradicional festival donde diversas jovencitas vírgenes danzan con los pechos desnudos ante el rey para que él elija a su futura esposa.

LaMasango, sin embargo, no fue bien recibida. Tenía un récord de ausentismo escolar, malas calificaciones y era muy rebelde, aunque con los años llegó a ser conocida como una talentosa pintora que con frecuencia subastaba sus pinturas para recaudar fondos para grupos de caridad locales en Swazilandia.

El editor del periódico Bheki Makhubu, que reveló las deficiencias educativas de la novia del rey, fue arrestado por la Real Policía de Swazilandia y acusado de “difamación criminal”. Posteriormente el periodista fue despedido del Times of Swaziland, después de negarse a disculparse por publicar la historia, acusado de “insubordinación grosera”.

El harén de Mswati III desafió varias veces al monarca y dos de las esposas reales, Putsoana LaHwala y Delisa LaMagwaza abandonaron la corte real en 2004. La primera de ella huyó a Londres y causó un gran revuelo cuando surgieron los detalles de su relación con un ciudadano swazi de 23 años.

LaHwala también huyó en 2004, dejando a sus tres hijos detrás, supuestamente para esconderse en Johannesburgo. La corte la culpaba de asistir a fiestas sin la aprobación de la familia real, donde la reina madre, LaNtombie, tiene un gran poder.

En cuanto a las demás reinas, LaGija no es vista en público desde hace años. LaDube una vez fue atrapada en una posición comprometedora con el ex ministro de Justicia del reino, Ndumiso Mamba, en un hotel en Swazilandia, lo que derivó en en la renuncia del funcionario.

El costoso estilo de vida de Mswati III, monarca de uno de los países más pobres del África, es alarmante. Mientras que 7 de cada 10 de sus súbditos viven en una pobreza extrema y con ingresos inferiores al equivalente de 2 dólares por día, el monarca es dueño de una flota de automóviles BMW, sus fiestas de cumpleaños derrochan millones de dólares, y su corte se divide en decenas de palacios de lujo.

El año pasado, justo cuando el Programa Mundial de Alimentos (PMA) reveló que una de cada tres personas en Swazilandia necesitaban ayuda alimentaria de emergencia, mientras los medios africanos informaban que la torta de cumpleaños del rey Mswati III tardó tres meses en prepararse.

El diario The Swazi Observer dijo: “El pastel blanco y violeta se colocó en un soporte de oro que conectaba las 49 piezas para hacerlo uno y la apariencia artística se completó con una pieza en forma de león de oro”.

Mswati III, de 49 años, gobierna Swazilandia como el último monarca absoluto del África subsahariana, pero vive en un país dominado por el hambre: “La desnutrición crónica es una preocupación principal en Swazilandia” informó el PMA; “el retraso en el crecimiento afecta al 26 por ciento de los niños menores de cinco años. Swazilandia es vulnerable a la sequía en el sureste del país. El 77% de los swazis dependen de la agricultura de subsistencia para su sustento”.

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