Crónica

La reina Margarita de Dinamarca perdió al amor de su vida: el príncipe Enrique murió a los 83 años

Margarita II de Dinamarca perdió su principal sostén y a su único amor. El príncipe consorte Enrique de Dinamarca, esposo de la reina, murió a los 83 años en el palacio real de Fredensborg, a unos 40 kilómetros de Copenhague. El príncipe, esposo de la soberana danesa durante 50 años, falleció pacíficamente mientras dormía. La reina y sus dos hijos, los príncipes Federico y Joaquín, estaban a su lado.

Enrique había sido diagnosticado con demencia en septiembre del año pasado y recibía tratamiento desde el mes pasado por problemas pulmonares en el hospital Rigshospitalet de la capital, antes de ser trasladado a Fredensborg luego de que se deteriorara gravemente su salud. Según la casa real, el traslado se debió a que el consorte quería pasar sus últimos días de vida en su hogar.

ENRIQUE 3

image

Enrique se caracterizó por sus berrinches públicos en los últimos años: nunca ocultó sus puntos de vista personales sobre temas de la realeza, especialmente sus aspiraciones a un título de mayor prominencia. El consorte batalló reiteradamente con los límites de su título, definido por la ley como esposo de la reina y no un monarca de pleno derecho.

El conde Henri Marie Jean André de Laborde de Monpezat -“Henrik” en danés- nació el 11 de junio 1934 en Talence, al sudoeste de Francia. Sus primeros cinco años los pasó en Vietnam con sus padres, luego estudió derecho y ciencias políticas en La Sorbona en París, al igual que chino y vietnamita en la Ecole Nationale des Langues Orientales.

ENRIQUE 4

1496393145_scanpix-19961028-489688-3

Durante su servicio militar, Enrique se desempeñó en la infantería en Argelia entre 1959 y 1962 y luego se sumó al Ministerio de Relaciones Exteriores francés, con puestos en el departamento de Asia y la embajada francesa en Londres. Entonces conoció en 1965 a la princesa heredera Margarita durante una fiesta en Londres, donde ella estudiaba.

En sus memorias Enrique dice que sintió una atracción por la joven y que ella era buena en mantener una fluida conversación. Volvieron a verse al año siguiente, durante un casamiento en Escocia, y él posteriormente la invitó a una cena privada. Aunque reconoció que no hubo flechazo, luego reconoció que de inmediato “se dio cuenta de cuán locamente lo amaba”, destacando que ella apreciaba su buen aspecto y él la tomaba seriamente.

76

3ca984bd98278dd53a130222221185e8

Al casarse con la princesa, en 1967, Enrique cambió de nombre (“Henrik, en danés), renunció a su nacionalidad francesa para convertirse en danés y cambió su fe católica por el protestantismo. Pero sobre todo se resignó, a regañadientes, a caminar tras los pasos de Margarita, adorada por sus súbditos. “Acepto jugar el juego. Pero es muy duro para un hombre no ser considerado en el mismo plano que su esposa”, reconoce en sus memorias, “El destino obliga”, publicadas en 1997.

El matrimonio tuvo dos hijos, Tuvieron dos hijos, Federico, nacido en 1968, y Joaquín, en 1969. Tanto él como la reina aseguraron que les habría gustado pasar más tiempo juntos y con sus hijos, pero se vieron coartados por las múltiples tareas oficiales a partir de que Margarita se convirtiera en la 42a reina de Dinamarca. Pero el estatus del príncipe dentro de la casa real no cambió: siguió siendo un príncipe, algo que comenzó a irritarle.

En 1984, 12 años después de la llegada al trono de su esposa, obtuvo su propia asignación, deducida de la partida presupuestaria de la reina. Unos 13 años después reemplazó por primera vez a la soberana, enferma, durante una visita a Groenlandia. “¡Estaba en primera línea! Ya no era la sombra, el segundo, la silueta, el payaso, el perro faldero!”, ironizó después. Los daneses comenzaron a mirarlo con recelos: “Todo lo que hacía era criticado. Mi danés era flojo. Prefería el vino a la cerveza, los calcetines de seda a los de lana, los Citroën a los Volvo, el tenis al fútbol. Era diferente”.

Margarita y Enrique siempre estuvieron unidos por el amor por las artes y la cultura. Él publicó varias colecciones de poesía, algunas de ellas ilustradas por la reina, así como libros sobre cocina y sus memorias. Pero los problemas llegaron cuando ambos ya llevaban 40 años de matrimonio. El príncipe no ocultó que deseaba un rol y título más importantes, pese a que esto no era posible bajo la Constitución danesa, que claramente establece que la reina es la monarca.

0c2

ENRIQUE 5

En 2002, un nuevo drama: la reina Margarita, aquejada de una gripe, le pidió al príncipe heredero, Federico, que la sustituyera para la lectura del mensaje de Año Nuevo. Sin pensarlo dos veces, el príncipe consorte abandonó Copenhague furioso para refugiarse en el Castillo de Cayx, su propiedad vitivinícola en el sur de Francia. En algunas entrevistas dijo que prefería ser conocido como el “rey” y también llegó nuevamente a los titulares de la prensa en 2002, cuando se mostró disconforme al quedar tercero en la línea de sucesión al trono detrás de su hijo, el príncipe heredero Federico.

En agosto de 2017 causó sorpresa cuando anunció que no sería enterrado en la Catedral Roskilde junto a la reina en un sarcófago especial, lo que fue visto como un quiebre de la tradición. La reina, por su parte, dijo que no cambiaría sus planes funerarios mientras Enrique la acusaba de no respetarlo como esposo.

Las lamentables declaraciones sorprendieron a los daneses y provocaron que fuera aún más impopular. En septiembre de 2017, la casa real anunció que el príncipe padecía demencia y desde entonces abandonó la mayoría de sus tareas públicas.

EXCLUSIVE. Danish Royal Couple In Their French Vineyard - Caix

1484919175_jadeprins

Enrique, príncipe de Dinamarca, nació en Talence (Francia) y murió en Fredensborg (Dinamarca). Siguiendo su deseo, será enterrado en Dinamarca, aunque todavía no se sabe si será en la tumba destinada para él y su esposa en Roskilde.


 

Manténgase informado sobre este tema en nuestras redes sociales Twitter, Instagram y Facebook

Anuncios