Crónica

Estos son los motivos por los que la princesa de Japón retrasa su boda hasta el año 2020

El aplazamiento de la boda de la princesa Mako de Japón, nieta del emperador Akihito, generó especulaciones a raíz presuntos problemas económicos de la madre del novio. La princesa, de 26 años, sorprendió al anunciar el aplazamiento a 2020 de la ceremonia del compromiso formal, prevista en menos de un mes, con Kei Komuro, un plebeyo de 26 años que conoció en su época de estudiante.

Nos dimos cuenta de que no teníamos suficiente tiempo para preparar las ceremonias y nuestra nueva vida antes de la boda programada para otoño“, explicó Mako, en una declaración difundida por la agencia de la casa imperial. La pareja anunció su compromiso en septiembre pasado y tenía pensado celebrarlo oficialmente en una ceremonia tradicional el 4 de marzo, antes del enlace, planificado para el 4 de noviembre.

De acuerdo con la agencia imperial, la princesa Mako y Komuro decidieron aplazar su matrimonio hasta 2020 tras consultarlo con el príncipe Akishino y su esposa, la princesa Kiko, así como con funcionarios de la agencia, teniendo en cuenta los actos que se celebrarán en relación con la abdicación del emperador y el ascenso al trono del príncipe heredero Naruhito en 2019. “Lamento mucho causar tantas molestias a todo el mundo que amablemente ha trabajado para preparar nuestro matrimonio y hacerles llevar una carga más pesada”, afirmó la princesa.

En un intento por cortar rumores, la agencia de la casa imperial aseguró que Mako y Kei seguían teniendo la intención de contraer matrimonio y negó que el aplazamiento tenga que ver con lo publicado en la prensa sobre problemas de dinero de la familia Komuro. Pero el desmentido deja los interrogantes abiertos. Desde hace semanas, los tabloides japoneses se interesan por las finanzas de la madre del novio.

A finales de enero, los dos semanarios más importantes aseguraron que ella no había devuelto más de 4 millones de yenes (unos 29.558 euros, 36.400 dólares) a su “exnovio”. El hombre acabó rompiendo su relación con ella porque no paraba de pedirle dinero. Según estos diarios, el dinero se usó para pagar los gastos escolares de Kei Komuro, sobre todo un semestre en una universidad estadounidense. La familia Komuro consideraba que el dinero era “un regalo”, afirma el semanario Shukan Shincho.

Ha surgido preocupación en la agencia de la casa imperial desde que se revelaron estos problemas de dinero“, asegura el diario “Asahi Shimbum”. En su declaración, la princesa Mako explicó que la pareja se vio obligada a anunciar su compromiso “mucho antes de lo previsto” por filtraciones en la prensa desde el mes de mayo de 2017.

Tendríamos que habérnoslo pensado dos veces para estar seguros de que era el buen momento para nosotros…Ahora queremos organizar mejor esta boda, un evento muy importante en una vida“, añadió. Mako, hija mayor del príncipe Akishino y la princesa Kiko, dijo que desea postergar el matrimonio para 2020, tras “una serie de ceremonias importantes para la familia imperial“, pareciendo que hacía alusión a la abdicación del emperador Akihito, en abril de 2019.

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