“Helen de Marruecos”: la fantástica historia de la joven escocesa que fue comprada y amada por un sultán

Capturado por piratas mientras intentaba emigrar a Estados Unidos, vendido en un mercado de esclavos en el norte de África y luego casado con el sultán de Marruecos después de que se enamorara de su pelo rojo y ojos verdes, la historia de la escocesa Helen Gloag (1750–1790) es fantástica.

Aunque hay muchas dudas sobre la veracidad de su historia, la odisea de esta adolescente del condado de Perthshire en el Norte de África caló profundo en la tradición escocesa. De hecho, muchos testigos dieron información sobre su vida: que se crió en Muthill, que era hermosa y que le gustaba jugar a las cartas. El sobrino de su madre, Duncan McGregor, un héroe de la rebelión escocesa, a menudo se jactaba de tener una emperatriz en la familia.

Helen abandonó la casa familiar en 1769, a la edad de 19 años, después de muchos desacuerdos con su madrastra. Su propia madre, Ann Key, había cuando ella era solo una niña pequeña. Decidida a establecerse en América, la joven zarpó de Greenock (algunos dicen que Londres) en mayo de ese año, pero el barco fue interceptado en el Atlántico por piratas berberiscos de Salle, en Marruecos, cuando ya llevaba dos semanas de viaje.

Helen, que viajaba con algunas amigas, no llegaría al Nuevo Mundo. “La partida de Helen de su tierra natal coincidió con una campaña de piratería llevada a cabo por piratas del norte de África durante los siglos XVII y XVIII“, relata la historiadora escocesa Alison Campsie. “Según los relatos, los corsarios se desplazaron hacia arriba y hacia abajo por la costa británica, que generalmente ronda el canal de Bristol, esperando interceptar naves que pasaban“.

Vendida en un mercado de esclavos

La hermosa escocesa de ojos verdes fue vendida, junto a otros tripulantes, a un adinerado marroquí en Argel que la entregó al sultán Sidi Mohammid bin Abdullah de Marruecos, un miembro de la dinastía alauita, que todavía reina en Marruecos hasta el día de hoy, como un regalo. El emperador jerifiano, un modernizador que hizo mucho para abrir el comercio con Europa, se enamoró de la belleza de Helen y la convirtió en su cuarta esposa. Finalmente, el sultán la convirtió en su esposa favorita -o “principal”- y luego le concedió el título de Sultana de Marruecos.

La historia cuenta que la Sultana cumplió un fundamental en la historia al convencer al sultán de liberar a gente de mar y esclavos europeos que habían sido capturados por piratas. “Debido a la influencia e intervención de Gloag, fueron liberados un creciente número de esclavos y marinos británicos que habían sido capturados por los bárbaros piratas“, escribe la periodista Gillian McDonalds. “Alrededor de este tiempo, los piratas marroquíes comenzaron a ser menos frecuentes, y algunas fuentes afirman que Gloag fue fundamental para ayudar a poner fin a sus actividades“.

Como favorita del monarca, Helen ocupaba un sitio preponderante en la corte. Se la llamaba “Señora” y vivía cubierta de joyas y sedas, con decenas de mujeres a su servicio. La libertad que le daba su marido le permitió escribir cartas y enviar regalos a su familia en Escocia, e incluso le permitió a su hermano, Robert, que era marinero, visitarla en ocasiones en Marruecos. Aquello revolucionaba la corte alauita, donde las mujeres del sultán tenían prohibido tener contacto con otros hombres.

Pero después de más de 20 años en Marruecos, las cosas cambiaron rápidamente para Gloag cuando su esposo murió en 1790. Uno de sus hijos, Mulay Yazid, tomó el trono para convertirse en el nuevo sultán de Marruecos. Como no quería competir por el trono el nuevo monarca, ordenó el asesinato de Helen y sus hijos, pero la joven había logrado mantenerlos a salvo enviándolos a un monasterio en Tetuán. Según los informes, envió un pedido de ayuda a la Armada británica, pero no pudieron llegar a sus hijos antes de que las nuevas tropas del Sultán los descubrieran y asesinaran.

Su destino, un misterio

Lo que le sucedió exactamente a la sultana escocesa de Marruecos nunca ha sido claro, ya que no se supo nada de ella después de la muerte de sus hijos; sin embargo, se presume que fue asesinada por el sultán Yazid. El periódico “The Perthshire Advertiser” fue el encargado de hacer saltar a la fama a Helen al hablar por primera vez de ella en 1839: “Tenemos razones para creer que esta historia romántica es, en sus características esenciales, estrictamente cierta“.

La fecha y lugar de muerte de la “sultana escocesa” permanecen en el misterio, ya que desaparecieron incluso los registros de su infancia en Pethshire. No hay siquiera un acta de nacimiento. Sin embargo, las evidencias históricas muestran que no es muy difícil que una mujer europea haya sido comerciada como esclava en el siglo XVIII. Según la BBC, 1,25 millones de europeos blancos fueron capturados en ese tiempo por piratas africanos y al parecer Helen fue uno de ellos.

El “Biographical Dictionary Of Scottish Women” asegura que no hay pruebas documentales de que Helen Gloag haya llegado a Marruecos: “El sultán Sidi Muhammed tenía muchas esposas blancas y concubinas, pero el Dr. Lempriere, que visitó el harén de Sidi en 1789, no vio señales de una sultana escocesa. Quizás Helen Gloag inventó su propia leyenda de Perthshire para encubrir una carrera menos sabrosa en el Mediterráneo“.

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