Crónica

Qué hizo el rey Jorge de Inglaterra para que las joyas de la Corona no cayeran en manos nazis

Las invaluables Joyas de la Corona británica fueron enterradas en el Castillo de Windsor en una lata de galletas durante la Segunda Guerra Mundial, reveló el documental “The Coronation“, para el cual la BBC entrevistó a la reina Isabel II de Inglaterra.

El padre de Isabel, Jorge VI, quiso esconder las piedras preciosas de los nazis, pero no le contó el secreto a su hija. Entre las valiosas piezas enterradas también estaba el “Rubí del príncipe negro” que adorna de Corona Imperial, la que utiliza cada año la reina en la apertura del Parlamento.

La operación fue ordenada por el padre de la reina, y se rodeó de tal secreto que la propia Isabel II, de 91 años, no la conocía hasta que se lo contaron los investigadores de la BBC. La revelación confirma lo que los historiadores saben hasta ahora: por orden de Jorge VI, la colección de joyas reales (compuesta por más de 140 objetos invaluables creados a lo largo de los últimos 1.000 años) fue evacuada de la Torre de Londres en el más absoluto anonimato nocturno.

Las coronas, cetros, espadas, orbes cargadas de diamantes, perlas y otras piedras preciosas, envueltas en papel de diario, viajaron al castillo de Windsor y se guardaron en una lata que fue enterrada en una cámara construida bajo tierra. La cámara se construía por las noches y cada día se cubría la superficie de la obra para que los aviones alemanes no vieran que se había estado excavando.

Otros secretos

coronacion

La reina, de 91 años, no da entrevistas, pero hizo una excepción para el especial emitido por BBC One con ocasión del 65 aniversario de su coronación. Con humor, la monarca habló en el programa de la pomposa ceremonia de coronación, pero también de sus aspectos desagradables.

El largo viaje en la carroza hasta la Abadía de Westminster “no fue muy cómodo”: “Fue horrible” dijo, porque prácticamente estaba sentada sólo sobre el elástico cubierto de cuero. Ocho caballos llevaban la carroza del siglo XVIII de cuatro toneladas de peso.

También llevar la corona fue incómodo, relató la soberana, que durante la entrevista vistió un vestido azul. Con una corona puesta no se puede mirar hacia abajo para leer un discurso, señaló. “Sino una puede romperse el cuello y la corona puede caerse”, añadió sonriendo. Cuando el rey Jorge VI murió con tan solo 56 años, Isabel se convirtió en su sucesora el 6 de febrero de 1952. La espectacular coronación en Londres tuvo lugar el 2 de junio de 1953.

isabel ii corona

Entre otras cosas que aparecen en el documental, se cuenta que debido al nerviosismo, la mayoría de los chicos del coro no pudo cantar en la iglesia y que una de las seis damas de honor de la reina, que llevaban su larga cola, casi se desmayó. Cuando uno lleva esa corona de 1,28 kilos, cargada de piedras preciosas, “no puedes mirar abajo para leer el discurso, hay que subir el discurso, porque si lo hicieras te romperías el cuello”, explicó la reina, hablando de la Corona Imperial.

La reina usaba la corona una vez al año, en la lectura de su discurso en el Parlamento, y ya prescindió de ella la última vez que se dirigió a los diputados y los Lores. “Así que las coronas tienen desventajas, pero aparte de eso son cosas muy importantes”, bromeó, en una de las muy pocas ocasiones en que ha hablado a un medio de comunicación.

Por último reina confesó que cuando era niña creía que las bóvedas de la Abadía de Westminster estaban cubiertas con un “polvo milagroso”. “Las bóvedas y las vigas en el techo (de la Abadía de Westminster) estaban cubiertas con una especie de polvo milagroso cuando papá (el rey Jorge VI) fue coronado, al menos eso es lo que yo pensaba”, señaló Isabel II.

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