Rumania

El último adiós al rey Miguel unió a los rumanos (Fotos & videos)

Miles de ciudadanos de Rumania se reunieron en las calles céntricas de Bucarest con un objetivo en común: dar su último adiós al rey Miguel I. Derrocado por el comunismo en 1947, Miguel I se presentó en los años 90 como un símbolo de unidad, moral y fortaleza para la mayoría de los rumanos.

El último rey de Rumania, fallecido el pasado 5 de diciembre, recibió el homenaje nacional en presencia de las autoridades de la república, encabezadas por el presidente rumano Klaus Iohannis y la primera dama, y de representantes de la realeza mundial. Según los medios rumanos, se trata de uno de los mayores acontecimientos de la historia moderna del país, que recuperó la democracia en 1990.

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El camino del rey Miguel hasta su última morada, en el mausoleo real de Curtea de Arges, tuvo varias paradas. La primera fue la plaza del Palacio Real de Bucarest, donde el ataúd, expuesto en un catafalco, fue el epicentro de una ceremonia religiosa y militar.

Hasta entonces, el féretro del antiguo monarca, cubierto por la bandera rumana y la corona de los reyes rumanos, permaneció expuesto en el Salón del Trono del Palacio Real de Bucarest, el sitio donde, en 1940, Miguel I juró como rey. Según medios rumanos, casi 30.000 personas desfilaron ante el ataúd del monarca.

 

 

Un largo cortejo fúnebre partió desde la plaza del palacio hasta la Catedral Patriarcal, atravesando la avenida Calea Victoriei y la Plaza Uniiri. En el templo ortodoxo se celebró una misa funeral a la que asistieron la princesa Margarita -hija y heredera de Miguel I, su familia, y la realeza, encabezada por los reyes Juan Carlos I y Sofía de España, los reyes Carlos Gustavo y Silvia de Suecia y el gran duque Enrique de Luxemburgo.

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Miembros de diecisiete casas reales del mundo estuvieron presentes en el funeral, y la lista incluyó a la reina Ana María de Grecia y la princesa Irene de Grecia, prima hermana del rey Miguel. Asistieron, asimismo el príncipe de Gales, la princesa Muna de Jordania, el duque de Braganza, Jorge Federico de Prusia, Leka y Elia de Albania, los grandes duques de Baden, el archiduque Carlos de Austria, Astrid de Bélgica con su esposo, Lorenz, entre otros.

 

El “Tren Real” llevará el ataúd del rey hasta el lugar definitivo de su sepultura, la Catedral Nueva de Curtea de Arges, a 155 kilómetros de Bucarest, donde se encuentran las tumbas de la familia real rumana. En un viaje de casi tres horas de duración, el tren salió de la estación Baneasa de Bucarest y recorrió las localidades de Chitila, Titu y Pitesti, donde cientos de personas se acercaron para saludar el paso del cortejo fúnebre.

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A las 6 de la tarde, las puertas de la catedral se cerrarán para que la familia real pudiera decir adiós al padre y abuelo. Miguel I descansa ahora junto a su esposa, la reina Ana de Borbón-Parma, fallecida el año pasado, y sus ancestros -los reyes Carol I, Elisabeta, Fernando, María, Carol II y Elena-.

-Este artículo se actualizará a lo largo del día-

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Creador y autor de Secretos Cortesanos. En Twitter y en Instagram soy @dariosilvad.