Historias

De emperatriz a tarotista

El dictador y luego emperador centroafricano Jean-Bédel Bokassa tuvo muchas esposas. Se dice que tomó una esposa de cada país del mundo pero se sentía frustrado de no tener una esposa de la URSS. Las esposas imperiales vivían un régimen carcelario, aunque con los lujos de los que carecían los súbditos centroafricano. Una de ellas, la bella “Rumana”, abandonó a su marido cuando se enteró que no sería ella la emperatriz y Bokassa, en represalia, la condenó a muerte acusándola de adulterio.

Pero la mujer más importante de su vida fue Catherine Dengiade, una niña morena de 15 años de la que él se enamoró a los 43. El militar la hizo secuestrar por los soldados y luego la pidió en matrimonio a los padres, quienes se vieron obligados a aceptar. Se casaron en 1965 y la vida de Catherine no fue fácil. En 1977, Catherine fue elegida por Bokassa para ser coronada como Emperatriz centroafricana, igual que Napoleón coronó a Josefina.

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El dictador era terriblemente celoso y vigilaba constantemente, incluso con micrófonos, a Catherine, quien le dio seis hijos. Ningún hombre podía quedarse a solas con la emperatriz. Derrocado el “emperador caníbal”, Catherine se fue para siempre de Centroáfrica: en Costa de Marfil se dedicó a desmontar las “joyas de la corona“, incluidas las coronas y cetros de la coronación, que pertenecían al Tesoro del país, y abrió una tienda para venderlas y así sobrevivir. Catherine abandonó a su marido cuando este se enfrentó a jucio por crímenes contra la humanidad y actualmente vive en Suiza, dedicada a las cartas del tarot.

(FUENTE: “Las mujeres de los dictadores”, por Diane Junot).

Este 4 de diciembre se cumplen 40 años de la coronación de Bokassa I. Lea su historia aquí.

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