Boda Real, Gran Bretaña

El último Duque de Sussex abandonó a su esposa a cambio de una pensión

El último Duque de Sussex que aparece en el extenso árbol genealógico de la realeza británica fue el príncipe Augusto (1773-1843), hijo del rey Jorge III y la reina Carlota. Asmático, inquieto, inteligente, culto y tan apasionado por la lectura como por las aventuras nocturnas, Augusto fue el tío favorito de la reina Victoria y en un momento pensó en ser religioso. El príncipe tuvo quince hermanos, todos criados de forma espartana, asfixiante y a veces cruel por su padre y especialmente por su madre, la reina Carlota.

Ninguna familia se compuso de gente tan extraña“, escribió una nieta de Jorge III y Carlota. “Creo que han ocurrido cosas tan extraordinarias, que en cualquier otra familia, pública o privada no se habían visto antes“. Esta testigo se refería a la diversidad de personalidades reinantes en el seno de la familia de Jorge III, que dieron pie a todo tipo de situaciones: se decía, entre muchas cosas, que uno de los hijos del rey había embarazado a su hermana, la princesa Sofía. Más tarde, se aseguró que otro hijo había intentado matar a su sobrina, Victoria, para quedarse con la corona. ¡Vaya familia!

Los hermanos de Augusto, -llamados Federico, duque de York; Eduardo, duque de Kent; Ernesto, duque de Cumberland y Adolfo duque de Cambridge- fueron educados en el ejército mientras otro hermano, Guillermo, duque de Clarencese convirtió en marino. Sin embargo, de toda la numerosa prole de Jorge III solo Augusto se dedicó a cultivar la vida cultural e intelectual en su juventud, lo que le permitió, en la adultez, conocer gente de la ciencia y literatura con los que congeniaba muy bien. Según el “Times” Augusto no fue víctima de lo que calificaba acertadamente como “la ignorancia de la educación principesca“.

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Augusto, duque de Sussex (1773-1843)

En un plano mundado, Augusto fue uno más entre los hijos varones de Jorge III, más dados a la buena vida, la vestimenta, las cabareteras y el buen vino que las obligaciones oficiales. El príncipe tuvo una vida sentimental agitada, casándose dos veces con plebeyas, lo cual escandalizó a sus padres por violar la ley de matrimonios reales. Jorge III y Carlota jamás recibieron a las dos esposas de su hijo -Augusta Murray y Cecilia Underwood-; sus dos hijos nacieron y vivieron como nobles, y solo la reina Victoria, muchos años después, se mostraría amable con la esposa de su tío predilecto.

Pero más que nada, a Augustus le gustaba la buena vida, la buena ropa, la buena comida y el buen vino; los amigos y los juegos de azar eran parte de su vida cotidiana, lo que lo llevó a contraer deudas de una manera escandalosa. Estaba tan sumergido en deudas que el Parlamento le ofreció 12.000 libras a condición de que se buscara una esposa de sangre azul y tuviera hijos. Augusto aceptó de buena gana, se separó de Augusta Murray y recibió desde entonces una cuantiosa pensión vitalicia y los títulos de Duque de Sussex, Conde de Inverness y Barón Arklow. Sin embargo, el duque jamás cumplió su parte del trato.

El duque de Sussex murió en 1843 en el palacio de Kensington sin haber visto cumplido su sueño de que sus hijos fueran reconocidos como príncipes. Sin embargo, la joven reina Victoria le ofreció un bonito funeral a su querido “tío Sussex”, quien con mucha emoción la había conducido al altar en 1839 en su boda con el príncipe Alberto. El su obituario, el “Times” se deshacía en elogios hacia Augusto: “Poseía un conocimiento complementario de muchos temas, un cálido apego a la literatura, y el pensamiento pero sin el derecho a mantener rango entre los hombres científicos de la época“.

 

CONTEXTO. Los especialistas se muestran seguros de que el príncipe Harry recibirá el título de “Duque de Sussex” cuando contraiga matrimonio con su prometida, la actriz estadounidense Meghan Markle.

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