Crónica, Japón

El viejo protocolo imperial resucitará en la coronación del futuro emperador de Japón

La abdicación del emperador Akihito de Japón todavía no tiene fecha. Sin embargo, está previsto que el mecanismo protocolario de la casa imperial se ponga en marcha tanto para la ceremonia de despedida, en la que Akihito explicará los motivos de su renuncia, como para la entronización del príncipe heredero, Naruhito.

La abdicación de un emperador de Japón es algo inaudito para las leyes vigentes actualmente, impuestas en 1946 tras la rendición del ‘Mikado’ después de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, la línea imperial, que tiene más de 2.600 años, tiene memoria de numerosas abdicaciones en las que los emperadores reinantes (tenno heika) se retiraban para convertirse en emperadores monjes (joko heika).

Se cree que el primer emperador japonés que abdicó fue Kogyoku, que entregó el trono al emperador Kotoku durante la reforma política de Taika-no-Kaishin que puso a la casa imperial en control de Japón en el siglo VII. Desde entonces, 58 de los 125 emperadores reinantes abdicaron al trono. El último que abdicó fue el emperador Go-Kokaku, en 1817.

Japón comenzó a celebrar ceremonias para las abdicaciones imperiales durante el siglo VIII, y los registros históricos de palacio indican que se llevaron a cabo prácticas ceremoniales para la última abdicación, en 1817. En tales ceremonias, un cortesanos lee solemnemente el discurso del emperador explicando las razones de su abdicación en presencia del monarca. Esto sucederá cuando se ponga fecha a la abdicación de Akihito.

Una espada, un espejo y una joya

El lugar probable para esta ceremonia de abdicación del emperador Akihito es el Palacio Imperial de Tokio. El evento se celebrará en una fecha cercana a la ceremonia denominada Kenji-to-Shokei-no-Gi, uno de los rituales de sucesión en la que el nuevo emperador recibe las insignias imperiales: la espada sagrada, el espejo y una joya, tradicionalmente atribuidas a Amaterasu O-Mikami, la Diosa del Sol antepasada de los emperadores.

Las tres reliquias sagradas (Sanshu no Jingi) datan de la época de Jimmu, el bisnieto de los dioses y primer emperador de la línea dinástica japonesa: la espada sagrada de samurai, el espejo y la joya, que representan el valor, la sabiduría y la benevolencia. Después de esta ceremonia, el nuevo emperador celebrará la ceremonia de la primera audiencia Choken-no-Gi para reunirse con los jefes de los sistemas gubernamentales, legislativos, administrativos y judiciales.

La principal ceremonia de entronización (Sokui no rei) de los futuros emperadores Naruhito y Masako tendrá lugar en el ‘Matsu no ma’, el vasto salón de audiencias del palacio imperial de Tokio. Desde un trono milenario, llamado Takamikura, construido en madera lacada y coronado por un dosel octogonal, el nuevo emperador anunciará ante el primer ministro su ascenso al trono.

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El trono del emperador es de brocado de seda y en el respaldo está labrada la imagen del ave fénix. Sobre el dosel hay varias esculturas del ave fénix y pequeños espejos. El emperador solo se sienta en el ‘takamikura’ una sola vez en su vida. Junto al trono de la emperatriz, llamado ‘michodai’, parecido, pero más pequeño, fue la primera vez que el takamikura salió de Kioto en la historia japonesa. El sokui no rei de Akihito y Michiko se celebró el 10 de noviembre de 1990.

Tanto el takamikura como el michodai han sufrido algunas transformaciones a través de los tiempos. La última, realizada en 1926, consistió en dotarles de dos asientos al modo occidental, ya que hasta entonces los emperadores se sentaban sobre esteras de tatami y cojines. A derecha e izquierda de los tronos se colocan los oficiales de la ceremonia vestidos con trajes tradicionales, portadores de artículos ceremoniales (la espada y el arco, entre ellos), músicos y guardias.

Desde su trono, el nuevo emperador anunciará brevemente su ascenso al trono y el primer ministro dirigirá a la audiencia en un grito de Tenno Heika Banzai -“10.000 años de vida al emperador”-. Durante la ceremonia, los emperadores vestirán trajes con varios siglos de tradición.

El koroken-no-goho, usado por el emperador, es un traje tradicional (gosukutai) que sólo el tenno puede utilizar. Consta de una sobrecapa con mangas teñida de color cobre, privativo de los emperadores, y que cubre un kimono interior de seda. El tocado imperial (ryei no kanmuri) es un bonete rematado en su parte posterior por un saliente troncocónico al que se sujeta un gallardete de seda.

Una misteriosa y milenaria noche

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El Daijosai ha sido, desde el siglo III, una de las ceremonias más emblemáticas de la entronización imperial y uno de los más polémicos cuando Akihito llegó al trono. Sin embargo, este ritual sigue vigente porque, según el Artículo 2 de la Constitución, la sucesión al trono se realizará según las leyes internas de la Casa Imperial, lo que da cierta libertad a cada emperador para modificar o anular ritos.

Se trata de una magna ceremonia religiosa estrictamente privada que se celebra en un templo shinto por la noche. El “Hijo del Cielo”, vestido con elaborados ropajes imperiales, acude al recinto sagrado para dar las gracias a su antepasada divina, Amaterasu, por haberle permitido la sucesión al trono. Celebrada en el “Kashiko dokoro”, el sancta sanctorum del Palacio Imperial, en la noche, el emperador dispone allí de un lecho construido al estilo Japón -con paja de arroz-.

Algunos afirman también que durante esa ceremonia nocturna, el emperador cohabita carnalmente con la diosa (representada por una sacerdotisa), con lo que se imbuye del carácter divino. Se sabe que, durante dos mil años, el emperador nipón ha sido un ‘arahitogami’, una deidad descendiente de deidades.

El ritual daijosai, mantenido intacto durante siglos, exige que el emperador realice ofrendas de bienes materiales a la diosa, que suelen estar representados en unas finas vasijas de porcelana colmadas con arroz. La “Gran ofrenda de arroz” supone una exaltación de la fecundidad, punto central de la religión shinto, simbolizada por el arroz que comparte el emperador con sus antepasados y con las 80.000 divinidades a quienes agradece por su coronación.

Cambios en los títulos imperiales

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Según los expertos, el emperador Akihito dejaría de utilizar el título de “Tenno Heika” (Su Majestad el Emperador) para utilizar el de “Joko Heika”, compuesto por las palabras “joko”, que ya han utilizado emperadores que abdicaron al trono en siglos anteriores, y “heika”, que se traduce como “Su Majestad”. Aunque no habrá cambios en su estatus imperial, el príncipe Akishino, hermano menor del futuro emperador, se convertirá automáticamente en el príncipe heredero sin uso del título inherente (kotaishi).

El informe recomienda, además, que la emperatriz Michiko fuera titulada “jokogo” (que nunca se ha utilizado en la historia de Japón y se refiere al cónyuge de “joko”) y el tratamiento de “Heika” (Su Majestad). Para el mundo occidental, sin embargo, los títulos de los emperadores no cambiarían. Tras la abdicación de su padre, Naruhito pasará a ser oficialmente el 126° emperador, al que los japoneses se referirán como “Tenno Heika” (Su Majestad el Emperador).

CLAVES

– El 8 de agosto de 2016, el emperador Akihito anunció en un mensaje televisado su deseo de dar un paso al costado y dejar lugar a la siguiente generación por motivos de salud.

– La última vez que Japón celebró una ceremonia de abdicación imperial fue en 1817, cuando el emperador Kokaku renunció al Trono del Crisantemo.

– De los 125 emperadores de Japón 58 han abdicado hasta ahora, por lo que las renuncias imperiales no son algo desconocido en la línea dinástica más antigua del mundo.

– Se cree que la abdicación de Akihito tendrá lugar a finales de 2018, tras su cumpleaños 85, mientras la entronización oficial del príncipe Naruhito tendría lugar en abril de 2019.

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