Crónica

¿Abdicación en Arabia Saudita?

El rey Salman de Arabia Saudita podría abdicar la semana próxima, lo que significaría el ascenso al trono de su hijo, el príncipe Mohammed bin Salman, de 32 años. Así lo informó esta semana el diario británico ‘The Daily Mail‘, que cita a una fuente cercana a la familia real saudita. Según la fuente, Salman bin Abdulaziz Al Saud mantendrá el título de “Custodio de los Lugares Sagrados” y tendrá un rol ceremonial en el reino mientras que su hijo mantendrá como jefe de Estado el control del poder.

La abdicación significaría una sacudida política importante en Riad ya que la familia real ha intentado consolidar el poder tanto dentro del reino como en la región en las últimas semanas, arrestando a príncipes y altos funcionarios gubernamentales acusados de corrupción, y aparentemente diseñando la renuncia del primer ministro del Líbano como un golpe a Irán.

El informe del Daily Mail, basado en una sola fuente descrita como “cercana a la familia real“, no pudo ser confirmado de manera independiente y no hubo una reacción inmediata de Riad. De acuerdo con el periódico, Salman, de 81 años, entregará las riendas a su hijo, príncipe heredero y ministro de defensa, pero tendría un papel simbólico. Los analistas de EE.UU. también creen que la transición del poder podría estar en marcha, informó el ‘New York Times’ esta semana.

El rey Salman, quien algunos creen que puede estar sufriendo de demencia, tomó el trono en 2015 después de la muerte de su hermano Abdullah. La muerte de aquel rey, el 23 de enero de 2015, a los 90 años, significó el ascenso automático de Salman a los 79, asumió. El nuevo rey se hizo cargo del título de “Custodio de las Dos Mezquitas Sagradas” (las de La Meca y Medina) y primer ministro. Una vez entronizado, Salmán se apresuró a nombrar a sus más estrechos colaboradores.

Su hermanastro el príncipe Muqrin, de 69 años, fue nombrado príncipe heredero y primer viceprimer ministro, siguiendo la tradición de que los sucesivos reyes sauditas fueran hijos del rey fundador, Ibn Saud. Esto significó en la última década la sucesión de reyes y príncipes herederos ancianos y con serios problemas de salud. Salmán nombró segundo príncipe heredero y viceprimer ministro a uno de los hijos del difunto príncipe Nayif, Muhammad, de 55 años, quien era ministro del Interior desde noviembre de 2012.

Un futuro rey modernizador

mohammed

En junio de 2017, Salman, sin dar explicaciones, destituyó a su sobrino y colocó como heredero a su hijo Mohammad. Desde entonces, el príncipe heredero presionó para impulsar cambios que podrían abrir una nueva era para uno de los aliados más importantes de Estados Unidos y alejar al reino del dogma y las restricciones ultraconservadoras.

El heredero reintrodujo, además, los conciertos musicales y el cine, cosas no vistas en el país desde hace 40 años, y se cree que está detrás de la decisión del rey de permitir que las mujeres conduzcan a partir del año que viene. Por ahora, la oposición a los cambios ha sido discreta, aunque algunos críticos del príncipe han sido detenidos.

Los proyectos del príncipe están afectando a la vieja alianza entre el Gobierno saudí y el clero en favor de sincronizarse con un capitalismo más cosmopolita y global que atrae a inversionistas internacionales y quizá incluso a turistas no musulmanes. El príncipe ha acaparado titulares en los últimos días por su promesa de regresar a un “islam moderado”. También sugirió que la generación de su padre ha llevado al país por una senda problemática y que es hora de “librarse de eso”.

El poderoso clan Sudairi

El rey Salman es el 25° hijo varón, de entre un total de 45, tenidos por el monarca fundador del Estado absolutista en 1932, el rey Abdulaziz Ibn Saud (1880-1953). Salmán nació tres años después de este acontecimiento político, fruto que fue de la fusión de los reinos arábigos, conquistados por sus mayores en una serie de campañas militares contra las dinastías rivales de los Al Rashid y los Al Hashim (hachemitas), del Nejd y el Hejaz.

La madre de Salmán fue Hassa bint Ahmad Al-Sudairi (1900-1969), octava de las 22 esposas oficiales de Abdulaziz. Considerada una de las cónyuges favoritas de ibn Saud, Hassa fue madre de la rama más nutrida e influyente de la familia real saudita, formada por siete príncipes y seis princesas.

Los hermanos establecieron en el seno de la vasta familia Saud un clan basado en la solidaridad de sangre y bastante cerrado en la defensa de los intereses dinásticos de sus miembros frente a las ambiciones de otros príncipes que eran hermanos solo por la vía paterna.

Además, los príncipes y reyes del clan compartían un enfoque internacional fuertemente prooccidental y sobre todo proestadounidense. De los llamados “Siete Sudairis” dos fueron reyes: Fahd, que gobernó entre 1982 y 2005, y el actual rey Salman. Los demás fueron Sultán, príncipe heredero hasta su muerte (1928), Abdulrahmán, Nayif, Turki y Ahmad.

El rey Salman, acogiéndose al derecho coránico, tuvo tres esposas de noble cuna. La primera de ellas, Sultana bint Al-Sudairi, le dio cinco hijos y una hija. La segunda esposa de Salman, Sarah Al-Subayai fue madre de un hijo, mientras la tercera, Fahda Al-Hithalayn, es la madre del futuro rey saudita, Muhammad, nacido en 1985.

Uno de los hijos del rey Salman, el príncipe Sultan, alcanzó celebridad internacional en 1985 al viajar al espacio como miembro de la tripulación del trasbordador “Discovery” de la NASA y se convirtió no solo en el primer astronauta miembro de una casa real, sino también en el primero árabe y musulmán.

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Creador y autor de Secretos Cortesanos. En Twitter y en Instagram soy @dariosilvad.