Crónica, Japón

“Gengo”: una palabra que cambiará a la monarquía y la sociedad japonesa

El trono de Japón combina grandes cambios y tradiciones ante la abdicación del emperador Akihito . Se cree que el gobierno del gigante asiático planea celebrar una ceremonia de abdicación de Akihito en el mes de diciembre de 2018, en lo que sería el primer evento de ese tipo en 200 años. El cambio generacional traerá aparejados grandes cambios en la monarquía nipona pero también en la sociedad: los japoneses deberán prepararse para el cambio de era.

Al ascender al trono, cada emperador japonés elige un nombre de reinado o de era, un “gengo”, en japonés. El nombre no es elegido personalmente por el nuevo ocupante del trono imperial, sino por un grupo de eruditos, historiadores, expertos en la historia dinástica, expertos en ideogramas y en literatura occidental. El “gengo” del emperador Akihito es Heisei, y este será su nombre oficial tras su muerte. Su hijo y sucesor, el príncipe Naruhito, tendrá otro gengo para designar su reinado.

El último día del reinado del emperador Hirohito, el 7 de enero de 1989, fue el último día del año 64 de la Era Showa.

“Showa” (palabra japonesa que significa ‘Paz Iluminada’) era el gengo de Hirohito, el nombre de su reinado. Al morir, expiró la Era Showa y se inició la Era Heisei (“Paz Exitosa”), la de su sucesor, Akihito. Los primeros siete días de 1989 se reconocen como Showa 64, mientras que el resto es Heisei 1. El primer día del reinado de Akihito fue, entonces, el día 1 de la Era Heisei.

La práctica se originó en la antigua China imperial, país que la utilizó hasta la primera década del siglo XX, pero los historiadores aseguran que Japón es el único país en que todavía subsiste esta tradición, a diferencia del calendario gregoriano u occidental utilizado internacionalmente. La primera era nipona comenzó el año 645 bajo el nombre de Taika, cuya procedencia se desconoce, allanando el camino para hasta 247 nombres de la época que conducen a Heisei.

Como las eras imperiales no tienen año cero, el 2017 es el 29° año de la Era Heisei.

El “gengo” se procura que sea siempre limitado a no más de dos “kanjis”, o ideogramas, a fin de que sea fácil de escribir y recordar para la población. El gengo de la actual Era Heisei fue tomado de unas memorias históricas escritas en el siglo II por el chino Su Ma Chien y de unos escritos de Confucio. Se dice que cada gengo representa un ideal de una era y en principio consta de dos kanji auspiciosos, que incluyen “hei” (paz), “ei” (eterna), “ten” (cielo) y “an” (seguridad).

Pero no se trata solo de una arcaica tradición monárquica. El gengo tiene importancia en la sociedad japonesa: se utiliza en calendarios, documentos oficiales, facturas de servicios, certificados de nacimiento o defunción, diplomas, periódicos, boletines escolares, etc. La mayoría de estos documentos de la vida diaria japonesa, no obstante, tiene paralelamente una referencia a la fecha gregoriana.

El cambio del nombre de la era japonesa de Showa a Heisei, en 1989, costó más de 55.000 millones de dólares a Japón, ya que nombre imperial aparecía impreso en todos los formularios oficiales impresos y documentos privados, además de las monedas, pasajes del metro y del ferrocarril, sellos postales, pólizas, fechas de vencimiento de alimentos, periódicos, calendarios, etc… y todo debió ser cambiado.

Por anticuado que parezca“, explica el Japan Times, “el uso de estas eras japonesas sigue siendo muy generalizado en la sociedad actual, teniendo precedencia sobre el calendario gregoriano en una gama de documentos oficiales y documentos de licencia de conducir a tarjetas de seguro de salud y libros bancarios. Para muchos japoneses, gengo es también una parte orgullosa de su identidad, con frases como ‘Heisei umare’ (nacido en Heisei) que se usan con frecuencia entre los jóvenes de hoy para enfatizar en qué época nacieron“.

En estos momentos, cuando el gobierno japonés ultima los detalles para la abdicación del emperador Akihito, los expertos aseguran que se optará por iniciar el nuevo reinado el 1 de enero de 2019, a fin de que el cambio de Era no suscite demasiados problemas en las vidas de las personas, empresas, bancos, etc., por el cambio de año en sus calendarios.

 

Hasta el final del periodo Edo (1603-1868) se cambiaba de una era a otra no solo en virtud de la sucesión de emperadores, sino de distintos hechos, como podían ser grandes catástrofes. Por ejemplo, la era Keio (1865-1868), que precedió a la era Meiji (1868-1912), no debió su inicio ni su fin a la subida al trono, abdicación ni a ningún otro hecho relacionado con los emperadores de la época.

Komei, muerto en 1867, fue el último emperador con múltiples nombres de era, durante su reinado.

Con frecuencia, los emperadores cambiaban de nombre de era después que el país hubiera sufrido calamidades como guerras, terremotos, conflagraciones, hambrunas y epidemias, con la esperanza de dejarlas atrás A partir del emperador Mutsuhito, bisabuelo de Akihito, el “gengo” fue elegido al comienzo del reinado, siendo utilizado como el nombre póstumo del emperador, y esta tradición continúa. El emperador establecía el nombre de la nueva era, que se extinguía con su muerte.

Cuando, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, se dio paso a una nueva Constitución reformándose también la ‘Ley de la Casa Imperial’, el fundamento legal de la imposición del nombre de la era quedó muy debilitado. De hecho, el nombre de la era entonces en curso, “Shōwa”, siguió usándose “por costumbre” y con frecuencia se propuso su abandono.

UN ARCAÍSMO TODAVÍA UTILIZADO

El Consejo Científico de Japón, por ejemplo, solicitó al gobierno que aboliera el sistema en 1950, calificándolo de “poco práctico” porque dificulta hacer un seguimiento de los acontecimientos históricos japoneses en el contexto global. Sin embargo, en 1979, luego de que una encuesta de opinión realizada unos años antes por la Oficina del Gabinete descubriera que el 87.5 por ciento del público usaba el gengo en su vida diaria, el parlamento aprobó una ley que autoriza oficialmente al Gabinete a designar épocas.

Desde entonces, la ‘Ley de Nombres de Era’ establece los pasos a seguir en dicho proceso. En 1989, al morir el emperador Showa, el nombre de Heisei le fue impuesto a la era de su sucesor por el Gabinete de Gobierno y no por el emperador, en cumplimiento de lo estipulado en dichos textos legales. Desde entonces, los sucesivos emperadores tienen un solo nombre de era.

El gobierno japonés tardó unas pocas horas, después de la muerte del emperador Hirohito en 1989, en anunciar que el nombre del nuevo reinado sería Heisei. Sin embargo, el nombre no había sido elegido con anticipación, sino que una lista de gengos fue sometida a la elección por parte de eruditos, historiadores y políticos.

Actualmente, se cree que el gobierno ya escogió el nombre del próximo reinado y que será anunciado meses antes de la abdicación, lo que dará tiempo a la sociedad japonesa para prepararse. Si el cambio de era tiene lugar el día de Año Nuevo no será necesario volver a imprimir calendarios ni configurar de nuevo los sistemas informáticos en mitad del año, lo que ayudará a reducir el impacto económico negativo y a prevenir la confusión que pueda generarse.

CLAVES

– El 8 de agosto de 2016, el emperador Akihito anunció en un mensaje televisado su deseo de dar un paso al costado y dejar lugar a la siguiente generación por motivos de salud.

– La última vez que Japón celebró una ceremonia de abdicación imperial fue en 1817, cuando el emperador Kokaku renunció al Trono del Crisantemo.

– De los 125 emperadores de Japón 58 han abdicado hasta ahora, por lo que las renuncias imperiales no son algo desconocido en la línea dinástica más antigua del mundo.

– La fecha de la abdicación no se ha decidido formalmente, el gobierno está considerando el mes de diciembre de 2018, teniendo en cuenta que el 23 de ese mes el emperador cumplirá 85 años.

 

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