Crónica

Malos tiempos para ser un príncipe saudita: uno muerto y once encarcelados

La familia real de Arabia Saudita cuenta con miles de miembros, entre los cuales hay cientos de príncipes. Se contabilizan aproximadamente 700 príncipes, la mayoría de los cuales ocupa altísimos cargos en el gobierno del reino, en las Fuerzas Armadas, en las gobernaciones, y mantienen desde hace décadas una influencia extrema en los ámbitos sociales, culturales, religiosos, económicos.

Pero son malos tiempos para ser un príncipe de Arabia Saudita. Uno de ellos murió este lunes cuando el helicóptero en el que viajaba se estrelló en el sur del país. Mientras tanto, otros once príncipes de su dinastía fueron encarcelados bajo el cargo de corrupción. Entre los detenidos figura el multimillonario príncipe Alwaleed, el hombre más rico del mundo según la revista “Forbes”.

El príncipe Mansur bin Muqrin, gobernador de la provincia de Asir, perdió la vida junto a los otros siete ocupantes de la aeronave, informó la cadena de televisión saudí Al Arabiya citando fuentes locales. Hasta el momento, no se conocen las causas del accidente, aunque se sabe que la montañosa frontera entre Arabia Sudí y Yemen suceden con frecuencia bombardeos desde el lado yemení por parte de los rebeldes hutíes.

Por otra parte, el príncipe Alwaleed bin Talal, considerado uno de los empresarios más influyentes de la región, figura entre las decenas de príncipes y dignatarios detenidos el fin de semana. Nieto del fundador del país, el rey Ibn Saud, Alwaleed es -según la revista “Forbes”- el hombre más rico del mundo árabe con una fortuna estimada en 16.000 millones de euros.

El príncipe, de 62 años, forma parte del grupo de los 11 príncipes y 38 ex altos cargos del Gobierno detenidos en el reino árabe, en la última de una serie de cambios políticos celebrados en el mayor exportador de petróleo del mundo. Entre los detenidos figuran también el ex ministro de Finanzas Ibrahim al Assaf y el ex vicepresidente del Tribunal real, Jalid al Tuvayri.

Por lo demás, el mismo sábado el rey Salman también ordenó cambios en el mando de la Guardia Nacional y de la Armada: el príncipe Miteb bin Abdullah, ministro de la guardia, y el comandante de la armada, el príncipe almirante Abdullah bin Sultan fueron reemplazados si ninguna explicación oficial.

Miteb, hijo del fallecido rey Abdullah, había sido considerado como un posible heredero del trono y era el último miembro de su rama familiar en posiciones de poder en Arabia Saudita. Algunos reportes indican que también está detenido el príncipe Turki, hijo del fallecido rey Abdallah y exgobernador de Riad.

Las autoridades anunciaron que congelarán las cuentas de las personas arrestadas bajo acusación de corrupción, informó la red saudita Al Arabiya, sin importar que sean miembros de la familia del rey Salman. El Centro Saudita para las Comunicaciones Internacionales informó que las sumas de dinero que se revelen ligadas a casos de corrupción, calculadas en miles de millones de dólares, serán reembolsadas al Tesoro General de Arabia Saudita.

Un representante del gobierno dijo que los 11 príncipes se encuentran detenidos en hoteles cinco estrellas de la capital Riad. El funcionario habló con la agencia The Associated Press a condición de no dar su nombre porque no estaba autorizado a dar información al respecto. También hubo reportes de que algunos de los detenidos estaban en el Hotel Ritz-Carlton en Riad. Un funcionario de la corte saudita, Badr al-Asaker, confirmó la información el domingo el Twitter al escribir que “hoy es una noche oscura para los corruptos“.

Las detenciones y relevos en la cúpula del poder de Riad fueron presentadas por el reino como medidas en la lucha contra la corrupción. El sábado el reino creó un Comité Anticorrupción con amplias competencias y que comanda el príncipe heredero Mohammad bin Salman. El hijo y sucesor del rey Salman está considerado el hombre fuerte de Arabia Saudita y los expertos consideran que estas detenciones son una forma de afianzar su poder.

El corresponsal de la BBC para asuntos de seguridad, Frank Gardner, describió los eventos del sábado por la noche como “una atrevida jugada” del príncipe Mohammad y “nada menos que sísmicos”: “Con una jugada atrevida el príncipe heredero, de 32 años, se deshizo de todos los obstáculos para su control total de uno de los principales productores de petróleo del mundo y casa de los sitios más sagrados del islam”, destacó Gardner.

En los últimos meses, el longevo rey Salman realizó una serie de cambios en su gabinete y nombró a personas jóvenes entre los cargos más altos. Mohammad bin Salman, de 32 años, lidera una iniciativa para diversificar los ingresos del país y no depender únicamente del petróleo. En septiembre, el reino saudita anunció que permitirá a las mujeres que obtengan una licencia de conducir, en un fuerte giro que rompió con una prohibición de larga data en la nación ultraconservadora.

El príncipe develó una serie de medidas destinadas a llevar cambios económicos y sociales a un reino que depende casi exclusivamente del petróleo“, explica la BBC. “Recientemente dijo que el regreso de un ‘islam moderado’ al país era clave para sus planes de modernización, al tiempo que prometía “erradicar muy pronto los vestigios de extremismo“.

El príncipe heredero es bastante popular, especialmente entre los sauditas más jóvenes, pero muchos ciudadanos más viejos y conservadores piensan que se está moviendo demasiado rápido“, relata Gardner. “Pero sus simpatizantes aplauden sus esfuerzos por modernizar Arabia Saudita y, después de décadas gobernados por viejos, celebran la llegada de un hombre joven que bien podría ser rey por los próximos 50 años”.

Con el príncipe heredero al mando, “Arabia Saudita está al borde de las mayores transformaciones desde la fundación del reino en 1932, directamente conectadas con el cambio de generaciones en la élite dirigente del país“, según Hussein Haridi, experto egipcio y exasistente para la cooperación con los estados árabes del ministro de Relaciones Exteriores de Egipto.

Hoy, Arabia Saudí, por primera vez en su historia moderna, se enfoca en una modernización a gran escala, lo que afecta, entre otras cosas, a sus valores y principios básicos, que regulan las relaciones sociales. Es obvio que el poder se transfiere de una generación formada en un espacio cerrado a una nueva generación que creció en un mundo completamente diferente“, explicó Haridi.

Por su parte, Elena Supónina, asesora del director del Instituto de Estudios Estratégicos de Rusia, coincidió con el experto egipcio en que este paso está igualmente dirigido tanto a fortalecer el poder del príncipe heredero, como a llevar a cabo ciertas reformas. “Está claro que además de realizar reformas, el príncipe procura fortalecer su poder. Toda una cohorte de príncipes se opone a él“, señaló a la agencia rusa Sputnik.

EL PRÍNCIPE MÁS RICO DEL MUNDO

alwaleed

Alwaleed bin Talal, uno de los príncipes detenidos por corrupción, es un exitoso emprendedor internacional, cuya fortuna se eleva a 17.000 millones de dólares, según un ‘ranking’ de “Forbes” del pasado mes de mayo. El príncipe, la 45ª persona más rica del mundo y la más millonaria de Arabia Saudita, posee porcentajes en compañías privadas y públicas de EE.UU., Europa y Oriente Medio a través de una de las empresas de inversiones internacionales más exitosas, el Kingdom Holding Company (KHC).

La KHC, cuyo propietario y presidente es Al Waleed, participa en gigantes estadounidenses como Citigroup, Twitter, la empresa de gestión hotelera Four Seasons Hotels & Resorts, el hotel George V en París y el hotel Savoy en Londres. Además del KHC, el príncipe, conocido como el Warren Buffett árabe, posee la mayoría de la firma de entretenimiento en idioma árabe Rotana y otros activos. El multimillonario también invirtió en AOL, empresa de servicios de Internet y medios, Apple, Motorola, Fox Broadcasting y otras compañías de tecnología y medios. Asimismo, vendió su participación en Apple en 2005.

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