Crónica, Japón

Dos ciudades japonesas desean que el emperador Akihito viva en ellas tras su abdicación

Los gobiernos en las antiguas capitales imperiales de Japón, Kioto y Nara, invitaron al emperador Akihito a residir en sus prefecturas, pasar sus vacaciones o celebrar ceremonias tradicionales en sus prefecturas después de su abdicación. Una asociación compuesta por funcionarios de prefecturas de Kioto y gobiernos municipales, así como representantes de empresas y comunidades locales, discuten sobre la viabilidad de que el emperador de 83 años visitara por un período prolongado o celebrara ceremonias tradicionales después de su abdicación.

De acuerdo con la ley promulgada en junio por la Dieta (parlamento), la sucesión el Trono del Crisantemo se verá modificada cuando el emperador Akihito abdique y, de esta manera, su hijo Naruhito se convierta en el próximo emperador y “símbolo del Estado”, según su título constitucional. Se estima que esta abdicación tendrá lugar en 2019 (algunos medios japoneses apuntan al 31 de marzo de ese año) y será la primera abdicación imperial en dos siglos, desde el retiro del emperador Kokaku en 1817.

Ya en 2013, el grupo de Kioto propuso el concepto de “dos capitales gemelos”, con el objetivo de servir como capital cultural y hacer que los miembros de la familia imperial pasen más tiempo y, finalmente, se muden a la ciudad donde vivieron y gobernaron los antiguos emperadores durante casi 1.000 años. Según un sondeo, los habitantes de Kioto desean que el emperador, cuyos ancestros vivieron en esta ciudad entre los años 794 y 1868, se mude allí en una especie de “retorno” simbólico a la antiguo capital.

En el caso de Nara, esta ciudad fue capital imperial antes de Kioto, durante el Período de Nara en el siglo VIII, tiene desde hace años el propósito de construir una villa imperial para el emperador Akihito y la emperatriz Michiko después de su abdicación. La Agencia de la Casa Imperial (“Kunaicho”) dijo que la ubicación de la residencia de la pareja imperial después de la abdicación aún no se ha decidido, aunque se cree que será el palacio Togu Gosho, en la finca Akasaka de Tokio, donde el príncipe heredero Naruhito y su familia viven actualmente.

Sería difícil para el emperador y la emperatriz trasladarse a cualquiera de las ciudades occidentales por varias razones, informó el periódico “Japan Times“. El gobernador de Kioto, Keiji Yamada, dijo que sería importante respetar los pensamientos del emperador, quien todavía no mostró sus ideas sobre su futura residencia.

El Parlamento japonés promulgó la Ley de Abdicación tras el video inédito transmitido por televisión del emperador, el 8 de agosto de 2016, en el que señaló su deseo de retirarse por la preocupación de que su edad y su mala salud algún día lo detuvieran de cumplir con sus obligaciones. Si bien la ley deja al gobierno para determinar el momento exacto de la abdicación dentro de los tres años de su promulgación, las fuentes gubernamentales barajan las fechas diciembre de 2018 y marzo de 2019.

NUEVA VIDA PARA EL EMPERADOR

Cuatro profesores universitarios convocados por el gobierno nipón para debatir los asuntos concernientes a la abdicación llegaron a la conclusión de que el emperador asumiera el título histórico de “joko”, en línea con la práctica imperial del pasado. Los expertos también propusieron que la futura tumba de Akihito fuera igual a la de los anteriores emperadores y no de rango menor. El Gobierno asegura que se seguirá el mismo procedimiento sucesorio utilizado en el paso de la era Shōwa a la era Heisei actual, como la reunión de un consejo de expertos y otros actos. También se iniciarán los preparativos para la ceremonia solemne de ascenso al Trono del Crisantemo.

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