Crónica, Tailandia

Paso a paso, cómo fue el último y esplendoroso adiós al rey Bhumibol

Tailandia concluyó este domingo una extensa semana de elaboradas honras fúnebres para el rey Bhumibol Adulyadej, fallecido el 13 de octubre de 2016 a los 88 años. Su hijo y sucesor, el rey Maha Vajiralongkorn, presidió todas las ceremonias budistas, tradicionales y militares que se celebraron para acompañar el paso del rey a la eternidad.

Horas antes de la incineración de los restos de Bhumibol, el rey Vajiralongkorn presidió una procesión de más de 100.000 personas por las calles de Bangkok durante más de cuatro horas y a lo largo de casi dos kilómetros, en la que participaron soldados ataviados con distintos trajes regionales, miembros de la familia real, representantes del Gobierno y voluntarios. Más de 200.000 personas viajaron a la capital desde todos los rincones del país para participar de las ceremonias de este jueves, que fueron las más importantes en varias décadas. Muchos acamparon afuera del crematorio durante unos cuatro días bajo el calor y las lluvias para asegurarse un lugar.

A continuación, le contamos cómo fueron, paso a paso los cinco días de ceremonias tradicionales, religiosas y militares del último adiós a Bhumibol, el rey Rama IX:

El “robo del cadáver” real

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El primer paso de esta extensa semana fúnebre fue, además, de los aspectos más intrigantes de los ritos funerarios de la realeza tailandesa. Se trata de una tradición que data del período histórico del reino Ayutthaya -siglos XIV a XVIII- conocida como “Luk Phra Sop”, y significa “el robo del cadáver”, cuando el cuerpo del fallecido es retirado del palacio real y llevado de noche, y en el más absoluto secreto, hacia el crematorio. El transporte de los restos reales -es decir, el cuerpo embalsamado- al crematorio al mismo tiempo que se llevaban a cabo las procesiones reales habría causado retrasos innecesarios y también afectaba las ceremonias sucesorias. El féretro del rey Bhumibol fue llevado al crematorio real sin que trascendieran informaciones o fotografías.

Una urna vacía

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Como los restos del rey Bhumibol descansaron en un ataúd antes de su cremación y no en una urna, la Urna Real (“Phra Boroma Kot”) contenía una placa dorada con su nombre completo y fecha de nacimiento. La “kot”, cuyo nombre viene de la palabra sánscrita que describe “algo que cubre o envuelve” se utiliza hace siglos para miembros de la realeza, altos aristócratas y nobles de importancia que, de acuerdo a la creencia brahamánica, deben ingresar al cielo sentados o arrodillados y con sus manos unidas. Bhumibol fue el primer rey que decidió ser incinerado en un ataúd, como hizo ya su madre. La urna, por lo tanto, estuvo vacía, aunque ocupó el centro de la escena de las ceremonias y fue incinerada junto al féretro.

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Las urnas funerarias reciben distintos nombres en tailandia, dependiendo de la jerarquía de la persona fallecida: “Phra boroma kot” se refiere a urnas utilizadas para reyes y reinas. “Phra kot” son las de los miembros de la familia real y los aristócratas, mientras que el “kot” corresponde a los plebeyos. Construido de chapa laminada, el recipiente en forma de cilindro con una tapa ligeramente abocinada tiene aproximadamente 95 cm de altura y 65 cm de diámetro. Antiguamente, su parte más profunda estaba provista de un pequeño orificio y un tubo largo y delgado para transportar fluidos corporales del cuerpo en descomposición. El líquido recogido no se descartaba, sino que era sometida al fuego con hierbas aromáticas y cremada junto al cuerpo del rey o la reina.

Primera procesión

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El 26 de octubre, la “kot” fue transportada desde el palacio real hasta el crematorio en Sanam Luang, un gran parque ubicado en el casco antiguo de la capital tailandesa. La primera parte de la procesión, de 870 metros de extensión, se inició en el interior del Gran Palacio. La urna real fue trasportada en un palanquín -el “Phra Yannamas Sam Lam Khan”- de 7,73 m de largo y 700kg, es transportado a pie por 60 hombres. Fue construido para el rey Rama I en 1809.

Segunda procesión

En la segunda procesión, de 890 metros de extensión, la urna fue trasportada en el Gran Carruaje de la Victoria -o “Phra Maha Phichai Ratcharot”. Construido por orden del rey Rama I para la procesión funeraria de su padre en 1795, el esplendoroso carruaje fue utilizado más tarde para llevar las cenizas de Rama I, y desde entonces fue utilizado como el carro principal para el transporte de los restos de los reyes al crematorio. En esta ocasión, se necesitaron 222 fuertes hombres para moverlo.

Con una altura de 11,2 metros, 13 toneladas de peso y una longitud de 15,3 metros, el carruaje es una verdadera obra de arte de varios niveles y profusamente decorada. Varios niveles de arcos están decorados para parecerse a los “naga”, el animal mítico a menudo utilizado para demostrar la fuerza y la estatura de la realeza. El diseño pretende invocar las imágenes del Monte Meru, la montaña sagrada.

Tercera procesión

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La tercera procesión del jueves 26 se desarrolló en torno al Crematorio Real. La urna, seguida a pie por el rey Vajiralongkorn, sus hijas y sus hermanas, dio varias vueltas al crematorio a bordo del Carruaje de Armas Reales -o “Ratcharot Puen Yai”-, que se utiliza en la cremación de un rey o un miembro de la familia real de alto rango que ocupó un puesto militar. El uso de este carro fue introducido en el reinado del rey Vajiravudh, para reemplazar el uso tradicional del “Phra Yannamas Sam Lam Khan” (un palanquín). En respuesta a los deseos de Vajiravudh, el rey Prajadhipok ordenó el uso del “Rajarot Puen Yai” para llevar la Urna Real su hermano al Crematorio Real.

Este carruaje fue utilizado por última vez en la cremación real del rey Ananda Mahidol en 1950 y ahora llevará la urna del rey Bhumibol porque durante los últimos 70 años fue el supremo comandante de las fuerzas armadas de Tailandia. El carruaje fue restaurado especialmente para ser utilizado en estos funerales y se le colocó una tercera rueda para realzar su fuerza y capacidad al balance. Las decoraciones en estilo tradicional fueron diseñadas por el artista Chanayotin Aupaluck, miembro del Departamento de Bellas Artes de Tailandia. El carruaje pesa más de 1.000 kilogramos, tiene 1,85 metros de altura y siete metros de largo, y fue arrastrado por 40 miembros de la Guardia Real.

El Crematorio Real

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La construcción y decoración del complejo crematorio, que cubre 78.000 metros cuadrados, tardó 10 meses. Con un presupuesto de 1 billón de baht (30 millones de dólares), el complejo se compone un pabellón principal dorado de 50 metros de altura, que simboliza una montaña mítica en la cosmología hindú, llamada Meru. Está adornado con cientos de estatuas cuidadosamente diseñadas de criaturas míticas y simboliza del ascenso al cielo del difunto rey como una deidad. El crematorio, abierto al público durante el mes de noviembre, tiene un techo de nueve pisos dado que Bhumibol fue el noveno rey de la dinastía Chakri. La construcción está decorada con 622 esculturas de dioses y otras criaturas míticas en las que trabajaron durante meses algunos de los mejores artesanos del país.

Lea además: Una montaña de oro que llega al cielo

La realeza del mundo

Siete reinas y tres reyes asistieron el jueves a los últimos homenajes fúnebres al rey Bhumibol de Tailandia en Bangkok. Los monarcas de Lesotho, Tonga y Bután rindieron homenaje póstumo ante el féretro del rey ubicado en el centro del Crematorio Real. Le siguieron las reinas Silvia de Suecia, Sofía de España, Máxima de Holanda, Matilde de Bélgica y los príncipes Federico de Dinamarca, Haakon de Noruega, Guillermo de Luxemburgo, Andrés de Inglaterra, Margarita de Liechtenstein, Akishino y Kiko de Japón, y los sultanes de Perak, representantes de la monarquía de Malasia. Entre los invitados hubo altos representantes de gobiernos de 42 países. Pero la viuda de Bhumibol, la reina Sirikit, de 85 años, estuvo ausente.

Ascenso a los cielos

Según la teología tai, al ser cremado el rey subió al reino celestial ‘dawadungsa’, donde aguardará al día de su renacimiento.

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Un día después de que iniciara el fastuoso funeral, se llevó a cabo la noche del 26 de octubre la cremación del cuerpo del rey Bhumibol. Primero se realizó una cremación simbólica de dos horas y media ante más de 7.000 invitados, en la que se utilizó una pira dorada que brillaba intensamente mientras de fondo sonaba una orquesta con más de 3.000 músicos e intérpretes. Tailandia es un país predominantemente budista, pero sus tradiciones budistas están fuertemente influenciadas por el hinduismo. En ambas religiones, la cremación se emplea como una forma de enviar el alma al lugar que le corresponde mientras el cuerpo perece. También se considera una práctica para que la tierra, fuente de la alimentación, no se desperdicie ni se contamine.

Recolección de las cenizas reales

La mañana del sábado 28, el rey Vajiralongkorn presidió la “Ceremonia de Recolección de Reliquias y Cenizas Reales” de su padre en el Crematorio Real, horas después de que este hubiera sido incinerado. Asistieron las hermanas del rey -princesas Sirindhorn, Chulabhorn y Ubolratana-, su exesposa la princesa Soamsawali, y sus hijas, las princesa Bajrakitiyabha y Sirivannavari, entre otros.

Después de ofrecer túnicas monacales sobre las cenizas cubiertas con tela blanca, a nueve monjes mayores en el Crematorio Real, comenzó la recolección. El rey tomó reliquias pieza por pieza, las sumergió en un recipiente con agua sagrada y las puso seis Relicarios Reales. Las cenizas reales se colocaron en una urna de forma cónica. Un palanquín llevó las urnas hacia el Gran Palacio. Las reliquias se transfirieron al Salón del Trono Dusit Maha Prasad, mientras que las cenizas fueron enviadas al Templo del Buda Esmeralda.

La última morada de Rama IX

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Wat Rajabopidh Sathitmahasimaram

El último paso de los funerales del rey Bhumibol se celebró el domingo 29 de octubre, con el traslado de las cenizas del monarca, desde el Templo del Buda Esmeralda, hacia dos templos relacionados con su vida. Una parte de sus restos fue enviado al Templo Bovoranives Vihara, donde el monarca residió tras ser ordenado como monje en 1956. La otra parte de las cenizas reales fue enviada al Templo Rajabopidh Sathitmahasimaram, donde se conservan las cenizas de otros monarcas de la dinastía Chakri. Este templo -cuyo nombre significa “construido por un rey”- fue erigido por el rey Chulalongkorn, abuelo del rey Bhumibol, en 1869.

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Wat Bovoranives Vihara

En el lado oeste del templo se encuentra el cementerio real que Chulalongkorn estableció para el entierro de sus reinas, consortes y descendientes. Contiene más de 30 memoriales de diferentes diseños, entre ellos los de los padres del rey Bhumibol y su hermana. Las urnas fueron llevadas por el rey Vajiralongkorn y su hermana, la princesa Maha Chakri Sirindhorn, y escoltadas por un cuerpo de caballería de la Guardia Real bajo el mando de la nieta del difunto rey, la princesa Sirivannavari Nariratana [Ver video]. Se trató de la última de las seis suntuosas procesiones que tuvieron lugar durante los cinco días de las ceremonias fúnebres que comenzaron el miércoles. Este 30 de octubre es el último día de duelo nacional.

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