Historias

Del trono al convento: la duquesa alemana condenada por infidelidad (y ella solo quería divertirse)

Lucas_Cranach_d

La duquesa Anna de Sajonia nació en 1567 y fue la hija pequeña del Elector Augusto de Sajonia y la princesa Ana de Dinamarca. A los veintiún años, llevada por las urgencias de Estado, Anna llegó al altar del brazo del duque Johann Casimir de Sajonia-Coburgo en Dresde.

Anna era una joven divertida y adoraba bailar en los magníficos festivales de la corte sajona. Pero su marido era un hombre aburrido y reservado, que prefería escapar de los fulgores cortesanos y pasar varias semanas en viajes de caza.

Anna era muy hermosa y se enamoró del noble Ulrich von Lichtenstein, que correspondió su amor con cartas y encuentros secretos. Cuando el romance fue descubierto, la corte estalló en escándalo. El enfurecido duque Johann Casimir se dispuso a divorciarse de Anna, no sin antes encarcelarla junto a su amante y sentenciarla a muerte.

Desde la frialdad de su celda, Anna escribió a su esposo confesando su culpabilidad pero le pidió perdón: “No deje que una pobre huérfana abandonada pase sus días de juventud en la cárcel. Quiero ser su humilde sirvienta y doncella“.

Después de recibir una avalancha de correspondencia de diferentes parientes que le suplicaban que mostrara misericordia ante su esposa, el duque conmutó la pena de muerte, pero no estuvo dispuesto a dejarla libre.

Solo el hermano de Anna, el elector Christian I de Sajonia, dominado por la vergüenza, se rehusó a ayudar a Anna, quien fue ingresada a un convento. Su hermana mayor, Elizabeth, condesa Palatina, había corrido la misma suerte a causa de su infidelidad.

Anna pasó los siguientes años en diferentes prisiones y murió el 8 de diciembre de 1613, pocos días antes de que se anunciara su liberación. Había pasado veinte años encerrada en diferentes castillos y monasterios alemanes, y el único contacto humano que mantenía era con el sacerdote que semanalmente ingresaba a su celda para predicarle y llamarla al arrepentimiento.

Anuncios