Historias

¡Un príncipe español casado con una princesa griega! No es nada extraño

Aunque pueda parecer curioso, la boda de un príncipe español y católico con una princesa de fe ortodoxa y sangre nórdica no tuvo nada de exótico ni insólito. Estamos hablando de don Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia, quienes el 14 de mayo de 1962, hace exactamente 55 años, contrajeron matrimonio en una esplendorosa boda en Atenas.

¿Por qué decimos que no fue una boda atípica, como la presentó la prensa mundial? Porque a lo largo de los siglos hubo numerosos enlaces matrimoniales entre dinastías hispánicas y del Mediterráneo oriental. El rey Pedro II de Aragón, apodado “el Católico” (1178-1213) contrajo matrimonio con María de Montpellier, la hija de la princesa Eudoxia de Grecia y nieta del emperador bizantino Manuel I Comnenos. Fue la primera unión histórica entre España y Grecia y ocurrió hace más de 800 años.

La mencionada princesa Eudoxia estuvo en “tratativas” matrimoniales con el padre de Pedro I, Alfonso I el Casto. Jaime I el Conquistador se casó con una nieta de Pedro I de Constantinopla, mientras Jaime II lo hizo con la princesa María, hija del rey Hugo III de Chipre y Jerusalén. El infante don Fernando de Mallorca obtuvo, por su matrimonio, el título de príncipe de Morea, territorio que pasó a su hijo Jaime III de Marllorca y a su nieto el infante don Jaime.

Leonor de Prades, hija del infante don Pedro de Aragón, se convirtió en la esposa del rey Pedro “el Grande” de Chipre, Jerusalén y Armenia. Más tarde, Fernando de Mallorca se casó con la princesa Esquiva, hija de Hugo IV de Chipre y Jerusalén. Otro rey chipriano, Enrique II, lo hizo con una nieta de Pedro el Grande, la infanta doña Constanza de Aragón y Sicilia. Por su parte, la infanta Isabel de Mallorca, hija del rey Jaime III, se casó con el marqués de Montferrato, de la dinastía griega de los Paleólogos, y la hija de ambos, llamada Margarita, se casó con Pedro II, conde de Urgel.

Cuando “Juanito” de Borbón se comprometió con Sofía, hija del rey Pablo y la princesa de Grecia, no hizo más que continuar con una tradición que fue común en la Edad Media pero comenzó a perderse con el tiempo: la de las uniones dinásticas entre Hispania y los reinos del Mediterráneo.

Una vez que quedó consolidado el Reino de España, con la unión de los Reyes Católicos, los monarcas españoles se centraron en buscar consortes en los reinos de Italia, Francia y Austria, una tradición quebrada por el rey Alfonso XIII, abuelo de Juan Carlos, quien se casó con una nieta de la reina de Inglaterra.

Sofía de Grecia es también princesa de Dinamarca por ser descendiente del rey Christian IX, cuyo hijo Guillermo se convirtió en el rey de los helenos en 1863. A través de su madre, Federica de Hannover, Sofía es descendiente de la reina Victoria de Gran Bretaña, tatarabuela de quien ha sido su esposo durante los últimos 55 años.

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