Crónica

Los funerales del Rey Bhumibol paralizarán a Tailandia durante meses

La mayoría de los tailandeses no ha conocido otro rey aparte de Bhumibol Adulyadej, fallecido a los 88 años y tras más de siete décadas en el trono. Para todos ellos, los pasos a seguir luego de la defunción del monarca -sus funerales y la coronación del sucesor- son acontecimientos inéditos que la mayoría no deseaba presenciar. Mientras se prepara la celebración de esos rituales, el gobierno militar, presidido por el general Prayut Chan-O-Cha, declaró un año de luto oficial. Durante los primeros 30 días, todos los funcionarios deberán vestir de negro, y los edificios oficiales deberán arriar la bandera a media asta. Además, se suspenderán las celebraciones públicas, conciertos, estrenos de cine, obras de teatro y otros eventos de entretenimiento. Los bares cerrarán y se prohibirá la venta de alcohol durante algunas horas del día.

En los próximos meses, el Gobierno se avocará a la minuciosa preparación del último adiós al monarca que más tiempo ha ocupado el Trono de la Dinastía Chakri. Durante este período, el príncipe heredero Maha Vajiralongkorn, hijo y heredero de la corona del rey, actuará como el monarca. El cuerpo del rey Bhumibol será embalsamado y colocado en la tradicional posición fetal mientras espera ser incinerado. Los jefes de Estado del mundo, como ya empezó a suceder, enviarán sus condolencias a la familia real y es probable que algunos participen de las ceremonias fúnebres en Bangkok. Siguiendo la costumbre, los funerales del rey podrían extenderse hasta un año, para permitir que el Estado prepare una ceremonia digna. Aunque ha habido varios funerales en Tailandia en la últimas décadas, estos normalmente no se extendieron a más de un año, y se estima que la pompa fúnebre del rey Bhumibol será la más grande que haya visto Tailandia en toda su historia.

funeral-3

El funeral de la Princesa Srinagarinda, madre del rey, en 1995, se extendió durante más de un año y significó uno de los eventos más grandes y multitudinarios de la historia tailandesa. Igual de complejos fueron los ritos de despedida de la princesa Galyany Vatthana, hermana del rey, fallecida en 2008, en honor de la cual el gobierno decretó 100 días de luto oficial. Más de 400 obreros trabajaron durante al menos cuatro meses para construir el Crematorio Real, donde fue incinerada la princesa y que costó más de 4 millones de euros. En aquella ocasión, más de 3.000 oficiales del ejército, altos funcionarios del Gobierno y los descendientes de los miembros de la Familia Real participaron de un impresionante cortejo fúnebre en Bangkok. Seis procesiones de carruajes y palanquines reales transportaron la urna funeraria de la princesa y sus condecoraciones, desde el Gran Palacio hasta el Real Crematorio en Sanam Luang. La ceremonia contó, además, con una orquesta tailandesa y las actuaciones de un teatro de sombras, títeres y danzas tradicionales.

funeral-1

El último funeral de un rey tailandés se celebró en 1950. Una edición de la revista Life publicó ese año los detalles del último adiós al rey Ananda Mahidol, hermano mayor del rey Bhumibol, , quien murió a los 19 años de una herida de bala en la cabeza el 9 de junio de 1946. El funeral tuvo lugar cuatro años después de la muerte del rey para que el príncipe Bhumibol tuviera tiempo de completar sus estudios en Suiza. “A pesar de la popularidad de Ananda y el duelo nacional, los siameses observaba los ritos sin gritos ni lágrimas. Ellos respetan a sus reyes profundamente pero en silencio“, dice el artículo de Life. Las cenizas del joven rey fueron trasladadas hasta el crematorio en un carruaje real de 195 años de antiguedad, de 42 toneladas de peso, tirado por soldados y marinos. La urna fue colocada en un altar de cremación hecho de yeso, papel y pegamento. El altar fue quemado después durante la noche.

LA CORONACIÓN DEL NUEVO REY

26

El príncipe heredero Maha Vajiralongkorn fue confirmado como sucesor en los momentos posteriores a la muerte del rey, pero la ceremonia de coronación podría tardar varios años en celebrarse. Esta es una costumbre que se observa en varias monarquías asiáticas y tiene como objetivo dar tiempo a los preparativos. El emperador Akihito de Japón fue coronado un año y diez meses después de ascender al trono y, más recientemente, el rey Tupou VI de Tonga recibió la corona tres años después del fallecimiento de su antecesor. En Tailandia, la última ceremonia de coronación tuvo lugar en mayo de 1950, cuando Bhumibol Adulyadej ascendió ceremonialmente al trono cuatro años después de fallecer su hermano. La entronización, una ceremonia cargada de simbolismo budista, tiene lugar desde hace siglos en el Phra Maha Mmontien, una monumental sala del Gran Palacio de Bangkok.

En mayo de 1950, el diario tailandés Bangkok Post describió así la coronación del rey Bhumibol: “Tres días de elaborados rituales comenzaron en la mañana del 5 de mayo, con un baño ceremonial dentro de un amplio recinto del Salón Amerind, donde el rey, vestido con el atuendo de un sacerdote brahmán, de cara al Este, fue bañado con agua bendita vertida sobre sus hombros. Más tarde, el rey, en traje de coronación, recibió a ocho representantes del gobierno en el Gran Salón de recepción. El joven rey tomó la corona, adornada con diamantes y otras piedras preciosas, y con un considerable peso de 7 kilos, y la puso sobre su cabeza (…) Después, se escucharon 101 disparos de cañón, mientras que las campanas de todos los templos del reino sonaron simultáneamente para anunciar la asunción del trono del nuevo soberano“.

Anuncios