Crónica

Los monarcas se jubilan: Las abdicaciones reales del siglo XXI

El mensaje sobre la renuncia de Akihito, emperador 125º de la dinastía reinante más antigua del planeta dividió a la sociedad japonesa. Unos indican que el deseo del emperador de renunciar al trono contradice a la legislación de la casa imperial, mientras otros admiten que el delicado estado de salud de Akihito justifica su intención de abdicar. La decisión del emperador que sorprendió a Japón, es un fenómeno recurrente. A continuación, presentamos algunos casos del siglo XXI:

2004

El anciano rey Norodom Sihanouk de Camboya sorprendió a la población al anunciar su abdicación el 7 de octubre de 2004. Sihanuk, de 81 años y amargado por sus enfermedades incurables, recomendó al Consejo del Trono la elección del nuevo rey en la figura de su hijo menor, Norodom Sihamoni, quien hasta entonces había vivido en París trabajando como bailarín y profesor de danza.

2013

La reina Beatriz de Holanda abdicó el 30 de abril de 2013 en favor de su hijo Guillermo Alejandro, porque, “es tiempo para una nueva generación”. La noticia sacudió al país y a los líderes europeos que destacaron el papel que desempeñó la reina Beatriz desde el 30 de abril de 1980, con dignidad, inteligencia y mucha empatía.

2013

Alberto II, sexto rey de Bélgica, a sus 79 años tuvo que abandonar el trono por su estado de salud, lo que anunció en su discurso televisado el 21 de julio de 2013. El monarca, a quien le corresponde gran parte del mérito para que Bélgica lograra formar un Gobierno estable, legó el trono a su hijo, Felipe I.

2013

El 25 de junio de 2013, el Emir Hamad de Qatar, de 61 años, anunció la entrega del poder a su hijo el príncipe heredero, el jeque Tamim, de 33 años. “Estoy seguro de que está a la altura de esta responsabilidad”, anunció el jeque de la Dinastía Al-Khalifa. Frente al golpe palaciego que dio en 1995 el emir para deponer a su padre, la estrategia del jeque Hamad pasó esta vez por colocar al frente del país a su hijo Tamim sin armar revuelo.

2014

El 2 de junio de 2014 el rey de España, Juan Carlos I, anunció su decisión de renunciar a los poderes que había recibido del caudillo Francisco Franco tras su muerte en 1975. El mismo rey explicó su deseo de abdicar al trono a favor de su hijo Felipe VI por la necesidad de ceder el paso “a una generación más joven, con nuevas energías”, pero algunos expertos apuntan como causa los escándalos de corrupción en que estaba involucrada la familia real.

EN EL SIGLO XX

La primera abdicación del siglo XX, la del zar Nicolás II  de Rusia y la renuncia de su hermano, el Gran Duque Miguel, llegó con el estallido de la Revolución rusa en 1917. Un año después, en noviembre de 1918, fue el káiser Guillermo II de Alemania quien abdicó, tras la derrota en la I Guerra Mundial (1914-1918), y acabó por asilarse en Holanda.

En septiembre de 1922, Constantino I de Grecia abdicó la corona de ese país en su segundo hijo, el príncipe heredero, que pasó a reinar como Jorge II. En Gran Bretaña, la renuncia del rey Eduardo VIII, en diciembre de 1936, llevó al trono a Jorge VI, padre de la actual monarca británica, la reina Isabel II.

El español Alfonso XIII, fallecido en Roma el 28 de febrero de 1941, abdicó poco antes sus derechos dinásticos en su tercer hijo, don Juan de Borbón, el 15 de enero de ese mismo año. No obstante, este nunca llegó a reinar de hecho y en 1977 presentó oficialmente la renuncia a sus derechos al trono ante su hijo, el actual rey de España, Juan Carlos I.

En Rumania, donde reinó la dinastía de Hohenzollern-Sigmaringen entre 1866 y diciembre de 1947, su último rey fue Miguel I, obligado a abdicar por los comunistas apoyados por los soviéticos. Este último había llegado al trono tras la renuncia de su padre, Carol II. Un año antes, en mayo de 1946, el rey de Italia, Víctor Manuel III, renunció en favor de su hijo, el príncipe de Piamonte, quien subió al trono como Humberto II.

En Bélgica, el rey Leopoldo III delegó sus poderes en su hijo Balduino I, que le sucedió en 1951. En este país se produjo en 1990 el abandono por un día del puesto del rey Balduino, quien por convicciones éticas se negó a dar la preceptiva sanción real a una enmienda legal que despenaliza el aborto en el país.

La última abdicación del siglo XX tuvo lugar en Luxemburgo, el 7 de octubre de 2000. El gran duque Juan quien abdicó por motivos de edad y le sucedió su hijo Enrique en una ceremonia sencilla a la que asistieron los reyes de Bélgica y Holanda. Una moneda conmemorativa dedicada al gran duque se puso en circulación en 2014.

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