Crónica

10 cosas que quizás no sabías sobre la monarquía más longeva del mundo

A continuación repasamos 10 interesantísimos datos que quizás no sabías sobre el emperador Akihito de Japón y la familia imperial más antigua del Planeta.

UN TRONO MILENARIO. Desde el derrocamiento de la monarquía de Irán, en 1979, Japón es el único país del mundo gobernado por un emperador. Akihito es el 125º Emperador nipón y comenzó a reinar el 7 de febrero de 1989, día en que murió su padre Hirohito, tras 63 años de reinado. El título oficial del emperador es “Tenno”, que significa “Príncipe del Cielo” o “Soberano Celestial”. La creencia sintoísta dice que el emperador Akihito desciende de la diosa del Sol, llamada Amaterasu, además de del dios de la Montaña y del dios del Mar. El primer emperador fue Jimmu, bisnieto de la Diosa del Sol, quien comenzó su reinado el 11 de febrero de 660 a.C. Desde entonces, 125 emperadores y emperatrices se sucedieron en el trono del Crisantemo, aunque la inmensa mayoría de ellos jamás fueron vistos por sus súbditos.

JAULA DE ORO. La tradición impone no llamar por su nombre al emperador de Japón sino hasta una vez que ha muerto. Tampoco tiene permitido viajar, recibir regalos, hablar abiertamente o dar discursos de índole político, comprar o salir del Palacio Imperial (siquiera para visitar familiares) sin permiso del Gobierno. Toda la vida de la Familia Imperial está regida y planeada estrictamente por la Dieta (el parlamento japonés) y la “Kunaicho” -Agencia Imperial- formada por centenares de funcionarios que velan por el mantenimiento de las estrictas tradiciones imperiales. Más de 1.500 personas trabajan en la Corte como administradores, cocineros, jardineros, músicos, eruditos, financieros, además de 1.000 oficiales de policía que velan por la seguridad de los palacios y la familia imperial.

CIENTÍFICO AMATEUR. Hombre de carácter reservado y con inquietudes científicas, Akihito es un entendido en taxonomía, ictiología, historia natural y conservacionismo, inclinaciones investigadoras que heredó de su padre, quien tras la guerra dedicó muchas horas de su vida al estudio de especies biológicas marinas en su laboratorio en el Palacio Imperial. Es miembro de la Sociedad Ictiológica de su país, en cuya revista ha publicado varios artículos científicos, y miembro honorario de la Sociedad Linneana de Londres. En 2005 una nueva especie de pez de la familia de los góbidos fue bautizado con el nombre de “exyrias akihito” en honor del ictiólogo emperador.

LA PRIMERA PLEBEYA. Durante varios siglos, los emperadores contrajeron matrimonio con mujeres del poderoso clan Fujiwara, sin importar el poder o la riqueza que otro enlace matrimonial pudiese traer. Rara vez un príncipe sin una madre Fujiwara era considerado apto “por los dioses” para ascender al trono. En 1924, el príncipe Hirohito provocó un revuelo al escoger como esposa a Nagako, hija del clan Kuni. La actual emperatriz, Michiko Shoda, es la primera consorte plebeya en 2.600 años. Es hija de un millonario fabricante de harinas y salsas de soja, a quien Akihito conoció jugando al tenis.

EL EMPERADOR ES INVISIBLE. Siguiendo la tradición que ubicaba al emperador como una figura sagrada y, como descendiente de los dioses, no se los puede mirar directamente a los ojos. Antes de la Segunda Guerra, al emperador Hirohito nadie podía mirarlo a la cara, y los escasos retratos que se publicaban se cubrían con una tela semitransparente. En 1936, la revista norteamericana «Time» publicó en su portada uno de esos escasos retratos de Hirohito y centenares de súbditos japoneses escribieron a la editorial suplicando a quien tuviera un ejemplar que jamás lo apoyara con la portada hacia abajo o pusiera ningún objeto sobre ella. Por entonces, un funcionario se negó a responder a un diplomático acerca del aspecto físico de Girohito, pues no era concebible que pudiera ser descrito.

LA CORONACIÓN. Los símbolos del poder imperial son una Espada, un Espejo y una Joya que fueron entregadas por Amateraru, la diosa del Sol, a las sucesivas generaciones imperiales. Estas regalías de la corona japonesa -que representan el Valor, la Sabiduría y la Benevolencia- son entregadas al príncipe heredero cuando fallece el emperador. El ascenso al trono de cada emperador está marcado por suntuosos y elaborados rituales religiosos de tradición milenaria y se produce en tres etapas: “Senso”, “Sokui-rei” y “Daijosai”, que se pueden traducir como “Ascenso”, “Ascenso al Trono” y “Gran fiesta de acción de gracias”.

MUJERES EN EL TRONO. Pese a que actualmente rige la Ley Sálica, Japón tuvo siete emperatrices. Suiko, la primera mujer que fue emperatriz, fue coronada en el año 593. Ninguna de estas emperatrices se casaron o tuvieron hijos luego de ascender al trono. La última emperatriz regente fue Go-Sakuramachi, quien abdicó en 1771. Hoy, las princesas imperiales pierden su estatus y pasan a ser plebeyas cuando contraen matrimonio.

DIOSES Y HOMBRES. Hasta la derrota en la Segunda Guerra Mundial y la imposición por Estados Unidos de una Constitución democrática, el “tenno” gozaba de consideración divina, era literalmente un “kami” en la Tierra (ikigami, siendo kami el concepto para referirse, singular o colectivamente, a lo numinoso o divino), y su obediencia reverencial alcanzaba la categoría de culto religioso. De hecho, el hijo de Hirohito continúa siendo, aunque sólo de manera simbólica y sobreentendida, el cabeza del Shintoísmo, la religión ancestral del Japón. Continuando la costumbre multisecular, el nombre póstumo de Akihito, primer emperador que no recibe aquel tipo de adoración desde el día de su subida al Trono (su padre renunció a cualquier aureola mítica en 1946), será “Heisei-tenno”.

ESPOSAS Y CONCUBINAS. Hasta inicios del siglo XX, el emperador podía tener varias consortes secundarias (las “concubinas”) parte de su esposa. El emperador Ichijo decretó en el siglo X que sus sucesores pudieran tener dos emperatrices simultáneamente para que el clan imperial tuviera un mayor número de descendientes. Los emperadores Kokaku (1817-1846), Komei (1846-1867), Meiji (1867-1912), Taisho (1912-1926) e Hirohito fueron hijos de concubinas y según registra la Casa Imperial, la mitad de los 125 emperadores que fueron hijos de estas mujeres.

ERAS IMPERIALES. Cada reinado es bautizado con un “gengo”, o lema. La era del emperador Akihito se denomina Heisei y significa “Paz Exitosa”. El reinado de 63 años de Hirohito se denomina Showa, (“Paz Ilustrada”). Cuando el emperador fallece, pasa a ser nombrado con su gengo: por eso, el nombre de Hirohito tras su muerte es Showa. El cambio del nombre de la era de Showa a Heisei en 1989 provocó pérdidas de más de 55.000 millones de dólares a Japón, ya que nombre imperial aparece impreso en todos los formularios y documentos oficiales impresos, además de monedas, pasajes de transporte público, sellos postales, pólizas, fechas de vencimiento de alimentos, periódicos, calendarios, etc… y todo debió ser cambiado.

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