Crónica

Conociendo los palacios de la realeza de Dinamarca

A partir del siglo XV, el Palacio de Copenhague pasó a ser la residencia oficial de los reyes. Hacia 1730 lo sustituyó el Palacio de Christiansborg. Tras el incendio del palacio en 1794, el Rey se trasladó a Amalienborg, que continúa siendo la residencia principal. Sin embargo, el ala regia del reconstruido palacio de Christiansborg sigue albergando los locales de representación de la monarquía, destinados, entre otros usos, a banquetes de gala oficiales, convites reales, recepciones de Año Nuevo y audiencias públicas de la reina Margarita II.

El conjunto de Amalienborg constaba originalmente de cuatro palacios nobiliarios de idéntico exterior, construidos simétricamente en torno a una plaza de armas octogonal en cuyo centro se alzaba la estatua ecuestre de Federico V realizada por el escultor francés J.F.J. Saly. Este gran complejo arquitectónico se erigió como eje central de Frederiksstaden, el nuevo barrio acomodado de Copenhague que se construyó en 1748 como parte de los actos conmemorativos del tercer centenario de la llegada al trono danés de la Casa de Oldenborg. Cada uno de los cuatro palacios ha sido desde entonces la residencia oficial de los sucesivos monarcas reinantes.

Hoy, uno de ellos (el palacio Moltke o de Christian VII) funciona como residencia de invitados y desempeña una función eminentemente representativa. En los palacios restantes residen la Reina y el príncipe Enrique (palacio Schack o de Christian IX) y los Príncipes herederos (palacio Levetzaus o de Christian VIII). Cuando concluyan los trabajos de restauración del palacio Brockdorff (o de Frederik VIII), que fuera residencia de Federico IX y la reina Ingrid, los Príncipes herederos se trasladarán a él. Estos cuatro palacios, junto con el Palacio Amarillo, situado en las inmediaciones del conjunto de Amalienborg, constituyen el marco en el que se desarrollan las distintas funciones de la Corte.

La residencia de verano predilecta de la pareja real es el Palacio de Fredensborg, al norte de la isla de Selandia. Este palacete, arquitectónicamente inspirado en el Barroco italiano, fue levantado por Federico IV entre 1720 y 1722 para conmemorar el final de la Gran Guerra del Norte. Desde entonces el palacio, situado en un hermoso marco natural, ha sido la residencia de verano de diferentes monarcas.

El que más asiduamente lo visitó fue Christian IX, que cada verano, durante las «Jornadas de Fredensborg», organizaba allí reuniones de carácter informal a las que acudía su enorme familia, compuesta por las principales dinastías europeas. Christian IX recibió el sobrenombre de «el suegro de Europa», ya que su hija Alejandra contrajo matrimonio con Eduardo VII de Inglaterra, su hija Dagmar con Alejandro III de Rusia y una tercera hija, Thyra, se casó con Ernest August de Hannover, duque de Brunswick.

En 1863 su hijo Vilhelm accedió al trono de Grecia con el nombre de Jorge I, y en 1905 su nieto Carl, desde entonces Haakon VII, se convirtió en rey de Noruega. De este modo la Casa Real danesa estableció lazos dinásticos con muchas de las casas reinantes en Europa. Hoy en día, el palacio continúa siendo escenario de las cenas de gala con las que se recibe a las visitas de Estado y de las celebraciones familiares de la Casa Real.

La reina Margarita y el príncipe Enrique disponen además del Palacio de Marselisborg, al sur de Århus, su residencia durante sus estancias en Jutlandia. Este palacio de inspiración barroca se construyó por iniciativa del Ayuntamiento de Århus entre 1899 y 1902 y fue entregado al entonces príncipe Christian (X) y a la princesa Alejandrina de Mecklenburg como regalo por sus esponsales en 1898. También el pequeño palacete de Rosenborg, en el centro de Copenhague, y el palacio de Frederiksborg, en Hillerød –ambos construidos por encargo de Christian IV a comienzos del siglo XVII– fueron en el pasado residencias temporales de los reyes. Hoy en día han sido transformados museos.

El Palacio de Rosenborg alberga las Reales Colecciones Danesas y el palacio de Frederiksborg, reconstruido tras el devastador incendio de 1859, se ha acondicionado como museo nacional de historia. Por último, es obligado hacer referencia al palacio de Gråsten, al sur de Jutlandia, entre los Reales Sitios. En 1936 este palacio fue cedido por el Estado danés a los herederos recién casados, el príncipe Federico (el futuro Federico IX) y la princesa Ingrid de Suecia como residencia de verano.

Palacio de Christiansborg

Palacio de Christiansborg

Palacio de Amalienborg

Palacio de Amalienborg

Palacio de Fredensborg

Palacio de Fredensborg

 

Anuncios