Crónica

Hace 70 años: la misteriosa muerte del joven rey Ananda, ¿suicidio o asesinato?

Por Darío Silva D’Andrea

Educado en Europa de una manera muy liberal, el trono significaba una cárcel para Ananda Mahidol de Tailandia (1925-1946), el rey que nunca sonrió. Como evidencia de la fragilidad del joven rey, se encuentra el testimonio de Lord Louis Mountbatten, virrey de la India y miembro de la familia real de Inglaterra, que durante su visita a Tailandia como Comandante Británico en el Sudeste Asiático describió a Ananda como “un jovencito delgaducho, miope, asustadizo, de hombros encorvados cuyo pecho, nada prominente, quedaba escondido debajo de las medallas y condecoraciones, en conjunto una figura desolada y patética”. También dijo Lord Mountbatten que en una ceremonia pública “su nerviosismo aumentaba de manera tan alarmante, que me quedé muy cerca de él para ayudarlo porque parecía que en cualquier momento se iba a desmayar”.

Nacido el 20 de septiembre de 1925 en Heidelberg (Alemania), Ananda era el primogénito de Mahidol, príncipe de Songkla, y de la princesa Srinagarinda. Como nieto del rey Chulalongkorn, se encontraba en línea sucesoria al trono debido a que sus tíos, los reyes Vajiravidh y Prajadhipok, no tenían descendencia. En 1932, un golpe de Estado dirigido por jóvenes militares y funcionarios públicos terminó con la monarquía absolutista en Siam y los monarcas de la dinastía Chakri dejaron de ser los “Señores de la vida” y se dedicaron a reinar, más que a gobernar. En 1935 ocurrió lo que el gobierno militar temía: el rey Prajadhipok, que daba la impresión de haberse aburrido de la corona, abdicó.

Todos los príncipes que se encontraban en la línea de sucesión por una u otra razón no quisieron ascender al trono y finalmente la corona recayó en el joven príncipe Ananda Mahidol, un nieto de Chulalongkorn, quien pese a su corta edad (9 años) estaba en la línea de sucesión real junto al príncipe Chulachakrapongse. El 2 de marzo de 1935 el Parlamento nombró a Ananda Mahidol como sucesor del rey Prajadhipok y como regentes al coronel príncipe Anuwatjaturong, al teniente comandante príncipe Artit Thipapa, y a Chao Phraya Yommaraj (Pun Sukhum). Ananda se convertía así en el octavo rey de la dinastía Chakri y en el primer monarca de Siam nacido en el extranjero.

El 9 de junio de 1946, cuatro días antes de su regreso a Suiza para finalizar su doctorado, el joven rey fue encontrado muerto en su cama con un tiro en la cabeza, en circunstancias jamás aclaradas, lo que constituye uno de los casos más misteriosos de la historia tailandesa. La crónica oficial dice que a las 6 de la mañana, el rey fue despertado por su madre y luego un sirviente fue a la alcoba real para prepararle el desayuno, que se le servía en el balcón adyacente al vestidor.

A las 8:45 otro sirviente pareció en el aposento real para tomar las medidas de las medallas y condecoraciones para hacerle un estuche por pedido del joyero real y quince minutos más tarde el hermano menor del rey, el príncipe Bhumibol, fue a visitarlo, encontrándolo adormecido en su cama. Finalmente, a las 9:20 horas se escuchó un disparo proveniente del dormitorio de Ananda. Uno de los sirvientes corrió al dormitorio y salió corriendo rápidamente al aposento de la madre del rey gritando: “¡El rey se ha disparado!” La madre, la princesa Sangwal, lo encontró en la cama boca arriba, sangrando por una herida en la cabeza.

En 1964 fue publicado en Londres el libro The Devil’s Discus, del escritor sudafricano Rayne Kruger, en el que el autor presenta un detallado análisis de los hechos, incluyendo testimonios del juicio y muchas fotografías, diagramas y dibujos. Kruger llega a la conclusión de que el rey Ananda se suicidó. Sin embargo hay otros estudios y publicaciones que rebaten las teorías de Kruger, determinando que Ananda Mahidol fue, en realidad, asesinado.

Desde entonces se dijo mucho en el mundo acerca de la misteriosa muerte real: algunos dicen que estaba deprimido por haber llegado a un trono que no deseaba ocupar; otros dijeron que estaba enamorado de la hija de un pastor suizo con quien no podría contraer matrimonio; más osadas, otras versiones aseguran que el rey era homosexual y no deseaba contraer matrimonio con una mujer. Por otro lado, el rey no tenía ninguna afición por las armas de fuego, y según su madre sólo tuvo un rifle de aire comprimido cuando era niño. Curiosamente muchas personas en Bangkok que se atrevieron a opinar sobre la muerte o el arma del rey fueron eliminadas.

Lo cierto es que en los anuncios oficiales del 9 de junio dijeron que el rey murió accidentalmente mientras jugaba con su pistola, y pronto una comisión investigadora concluyó que no se había comprobado que fuera ni un suicidio ni un asesinato. En 1947, tras un golpe de Estado liderado por el mariscal Pibun, se ordenó una nueva investigación y un juicio. Fueron arrestados el secretario del rey, Chaleo Patoomros, y los sirvientes Butr y Chit, acusados de conspiración para asesinar al monarca. El juicio terminó en mayo de 1951. No se encontró evidencia de culpabilidad en Patoomros, ni pudo comprobarse que Butr o Chit hubieran disparado el arma, pero los tres fueron culpados de participar en este crimen de lesa majestad.

Después de quince meses de apelaciones, la Corte Suprema confirmó la culpabilidad de los dos pajes e incluyó en la sentencia a Chaleo. En febrero de 1955 los tres fueron ejecutados y el caso fue cerrado para siempre. Desde 1948 nadie en Tailandia puede hablar sobre la muerte de Ananda Mahidol y eso se ha mantenido durante más de sesenta años, incluso hasta nuestros días en que existe una férrea censura en los medios sobre cualquier tipo de información que pueda ir en contra de los intereses del Estado. En Tailandia son miles las páginas web que están vedadas y para ello el gobierno mantiene una censura estricta. Los proveedores de servicios de Internet están obligados a impedir el acceso a decenas de miles de direcciones de sitios web en Internet de acuerdo a instrucciones de las autoridades de comunicaciones.

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